antonio david martinez vessi

Usa el ruido para empoderarte, no para achicarte

Publicado el 28 enero, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Vivimos rodeados de ruido. Opiniones, críticas, comparaciones, expectativas ajenas y voces que opinan incluso cuando no las pedimos. Ese ruido puede volverse abrumador si no aprendemos a relacionarnos con él. Muchas veces permitimos que nos achique, que nos haga dudar de lo que somos o de lo que estamos construyendo. Sin embargo, con el tiempo uno aprende que el ruido no siempre es un enemigo; puede convertirse en un punto de apoyo si sabemos cómo usarlo.

Viktor Frankl hablaba de la capacidad humana de elegir la actitud frente a cualquier circunstancia. El ruido externo no desaparece, pero sí podemos decidir qué lugar ocupa dentro de nosotros. Wayne Dyer recordaba que cuando vivimos buscando aprobación, cualquier comentario se vuelve una amenaza. El problema no es que el ruido exista, sino que le demos el poder de definirnos. Cuando dejamos de reaccionar desde la herida, el ruido pierde fuerza.

Aquí entra el trabajo interno. José Silva proponía entrenar la mente para no responder de forma automática a los estímulos externos. Cuando fortalecemos nuestra atención y claridad mental, el ruido deja de ser una carga y se transforma en información. Podemos escuchar, filtrar y decidir. No todo comentario merece una respuesta; no toda crítica merece espacio. En lugar de achicarnos, el ruido puede recordarnos quiénes somos y por qué seguimos adelante.

“Usa el ruido para empoderarte, no para achicarte” es una invitación a cambiar la relación con lo externo. El ruido no tiene que apagarse; basta con que dejemos de obedecerlo. Cuando usamos el ruido como impulso y no como freno, crecemos con más firmeza. Empoderarnos no es levantar la voz más fuerte, es sostenernos con claridad incluso cuando el entorno intenta distraernos.

Reflexión en preguntas

  • ¿Qué tipo de ruido suele afectarte más: la crítica, la comparación o la opinión ajena?
  • ¿En qué momentos has permitido que el ruido te haga dudar de ti?
  • ¿Cómo cambiaría tu actitud si usaras ese ruido como impulso y no como límite?

Desde lo aprendido

  • El ruido externo no define tu valor.
  • No todo merece atención ni respuesta.
  • Entrenar la mente ayuda a filtrar y elegir.
  • Empoderarse es sostenerse, no imponerse.
  • El ruido puede fortalecer si no lo obedecemos.

Lecturas recomendadas

  • Viktor Frankl – El hombre en busca de sentido
  • Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
  • José Silva – El método Silva de control mental
  • Eckhart Tolle – El poder del ahora

Conclusión

El ruido siempre estará ahí, cambiando de forma y de volumen. La diferencia está en lo que hacemos con él. Cuando dejamos de achicarnos y aprendemos a usarlo como recordatorio de nuestra fuerza, el ruido pierde su capacidad de frenarnos. Empoderarse no es callar al mundo, es escuchar sin perderse, avanzar sin explicarse y seguir construyendo con claridad, incluso en medio del ruido.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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