antonio david martinez vessi

Sentir no te hace débil

Publicado el 30 enero, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Durante mucho tiempo se nos enseñó que sentir demasiado era una señal de fragilidad. Que mostrar emoción era perder control, y que la fortaleza consistía en aguantar, callar y seguir. Con los años he aprendido que esa idea no solo es incompleta, también es injusta. Sentir no nos quita fuerza; nos conecta con lo que somos. Lo que realmente nos debilita no es sentir, sino reprimir, negar o anestesiar lo que pasa por dentro.

Viktor Frankl hablaba de la capacidad humana de darle sentido incluso al dolor. Sentir una emoción no nos define, pero evitarla sí puede encerrarnos. Wayne Dyer advertía que muchas personas confunden control con dureza, cuando en realidad el verdadero dominio interior aparece cuando podemos reconocer lo que sentimos sin que eso nos gobierne. La fortaleza no está en no sentir, sino en no reaccionar desde el impulso.

Desde un enfoque más práctico, José Silva proponía entrenar la mente para observar pensamientos y emociones sin identificarse por completo con ellos. Sentir tristeza, miedo o enojo no nos hace débiles; nos da información. Cuando aprendemos a escuchar esas señales internas con calma y conciencia, dejamos de pelear con nosotros mismos. La emoción deja de ser un problema y se convierte en una guía.

“Sentir no te hace débil” es un recordatorio necesario en un mundo que empuja a endurecernos. La sensibilidad bien entendida no nos rompe, nos afina. Nos permite poner límites, pedir ayuda, tomar mejores decisiones y vivir con mayor coherencia. La verdadera fortaleza no es la ausencia de emoción, sino la capacidad de sostenerla con claridad y seguir adelante sin traicionarnos.

Reflexión en preguntas

  • ¿Qué emociones sueles ocultar por miedo a parecer débil?
  • ¿En qué momentos te juzgas por sentir demasiado?
  • ¿Cómo cambiaría tu vida si te permitieras sentir sin culparte?

Desde lo aprendido

  • Sentir es una función humana, no una falla.
  • Reprimir emociones debilita más que expresarlas con conciencia.
  • La fortaleza interior incluye sensibilidad y claridad.
  • Escuchar lo que sentimos ayuda a decidir mejor.
  • La emoción comprendida se transforma en equilibrio.

Lecturas recomendadas

  • Viktor Frankl – El hombre en busca de sentido
  • Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
  • José Silva – El método Silva de control mental
  • Daniel Goleman – Inteligencia emocional

Conclusión

Sentir no nos hace frágiles; nos hace humanos. Cuando dejamos de pelearnos con nuestras emociones y aprendemos a sostenerlas con conciencia, algo se ordena por dentro. La fuerza real no consiste en endurecer el corazón, sino en permitir que sienta sin perder el rumbo. Ahí, en ese equilibrio entre emoción y claridad, se construye una fortaleza más honesta y duradera.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

Ver todos los artículos de AD Mettā →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *