antonio david martinez vessi

Que no te falte nada no significa que lo tienes todo, sino que te basta con lo que tienes

Publicado el 8 febrero, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Durante mucho tiempo confundimos abundancia con acumulación. Creemos que tener “todo” es sumar cosas, experiencias, logros o reconocimientos, cuando en realidad esa suma no siempre se traduce en paz. Con los años he entendido que hay una diferencia profunda entre no carecer y sentirse pleno. No faltar no es lo mismo que tenerlo todo; a veces simplemente significa que lo que hay es suficiente.

Viktor Frankl hablaba de la satisfacción que nace cuando dejamos de vivir persiguiendo lo que falta y empezamos a darle sentido a lo que ya está. Wayne Dyer también insistía en que gran parte de la insatisfacción humana no viene de la carencia real, sino del deseo constante de más. Cuando la mirada está siempre en lo que falta, incluso la abundancia se vuelve invisible. Aprender a reconocer lo suficiente es un ejercicio de conciencia, no de resignación.

Desde una perspectiva más práctica, José Silva proponía entrenar la mente para salir del estado de comparación permanente. Cuando la mente se aquieta, aparece una claridad distinta: entendemos que no todo lo que deseamos es necesario y que mucho de lo que ya tenemos merece ser valorado. Bastarnos con lo que hay no es conformismo, es una forma de equilibrio que reduce la ansiedad y fortalece la tranquilidad interior.

“Que no te falte nada no significa que lo tienes todo, sino que te basta con lo que tienes” nos recuerda que la plenitud no siempre está en sumar, sino en reconocer. Vivir desde la suficiencia cambia la relación con el tiempo, el dinero y las expectativas. No porque dejemos de crecer, sino porque dejamos de hacerlo desde la carencia. Cuando lo que tenemos nos basta, la vida se siente más ligera y más honesta.

Reflexión en preguntas

  • ¿En qué áreas de tu vida sigues sintiendo que nunca es suficiente?
  • ¿Qué cosas presentes sueles pasar por alto por enfocarte en lo que falta?
  • ¿Cómo cambiaría tu día a día si reconocieras más lo que ya tienes?

Desde lo aprendido

  • No faltar no es lo mismo que sentirse pleno.
  • La comparación vuelve invisible la abundancia.
  • Bastarse con lo que hay reduce la ansiedad.
  • La suficiencia nace de la conciencia, no de la cantidad.
  • Reconocer lo presente es una forma de paz.

Lecturas recomendadas

  • Viktor Frankl – El hombre en busca de sentido
  • Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
  • José Silva – El método Silva de control mental
  • Eckhart Tolle – El poder del ahora

Conclusión

La plenitud no siempre llega cuando lo tenemos todo, sino cuando entendemos que lo que hay puede bastar. No se trata de renunciar al crecimiento, sino de dejar de vivir desde la sensación constante de falta. Cuando aprendemos a reconocer la suficiencia, la vida se ordena con más calma y gratitud. A veces, tener lo necesario es más que suficiente para vivir con tranquilidad y sentido.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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