antonio david martinez vessi

No hace falta correr para llegar más lejos

Publicado el 11 febrero, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Vivimos en una cultura que premia la velocidad. Todo parece urgente: responder rápido, crecer rápido, decidir rápido, producir más en menos tiempo. Con los años he entendido que la prisa no siempre es sinónimo de avance. Muchas veces correr nos hace tropezar, distraernos o incluso perdernos del camino que queríamos recorrer. Llegar lejos no depende de la velocidad, sino de la constancia y la dirección.

Viktor Frankl hablaba de encontrar sentido, no de acumular resultados. Wayne Dyer insistía en que el estrés suele nacer de la presión por cumplir expectativas externas. Cuando actuamos desde la prisa, solemos hacerlo desde la comparación o el miedo a quedarnos atrás. Pero el crecimiento real rara vez ocurre en estado de aceleración constante. La profundidad necesita tiempo.

José Silva proponía entrenar la mente para actuar con calma consciente. Cuando reducimos el ruido interno, las decisiones se vuelven más claras y los pasos más firmes. No se trata de detener el movimiento, sino de darle ritmo propio. Una vida que avanza sin prisa suele ser más sostenible que una que corre impulsada por la ansiedad.

“No hace falta correr para llegar más lejos” es una invitación a revisar el ritmo. A entender que avanzar despacio no es retroceder. A veces, caminar con intención y paciencia permite sostener el esfuerzo por más tiempo. La meta no se alcanza solo con velocidad, sino con estabilidad. Y en esa estabilidad, el trayecto se vuelve más consciente y más nuestro.

Reflexión en preguntas

  • ¿En qué áreas de tu vida estás corriendo sin necesidad?
  • ¿Qué decisiones tomas por presión de tiempo más que por claridad?
  • ¿Cómo cambiaría tu proceso si redujeras el ritmo sin dejar de avanzar?

Desde lo aprendido

  • La prisa no garantiza progreso.
  • La constancia supera a la velocidad.
  • El ritmo propio fortalece el camino.
  • Avanzar lento no es quedarse atrás.
  • La calma sostiene lo que la ansiedad agota.

Lecturas recomendadas

  • Viktor Frankl – El hombre en busca de sentido
  • Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
  • José Silva – El método Silva de control mental
  • Eckhart Tolle – El poder del ahora

Conclusión

Llegar lejos no depende de correr más rápido que los demás, sino de sostener el paso con claridad y propósito. La prisa puede dar la sensación de avance, pero la constancia construye resultados duraderos. Cuando aprendemos a caminar con paciencia y dirección, el camino deja de ser una carrera y se convierte en un proceso consciente. Y en ese proceso, la distancia se recorre con mayor firmeza y menor desgaste.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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