Si no vas a asumir la adversidad mejor no juegues
Publicado el 31 marzo, 2026 por
Antonio David Martínez Vessi
A veces queremos los resultados sin aceptar el camino que los construye. Nos atrae la idea de avanzar, crecer o lograr algo significativo, pero cuando aparece la incomodidad, la incertidumbre o el error, dudamos si realmente queremos estar ahí. La adversidad no es una falla del proceso, es parte natural de cualquier intento de transformación. Negarla es como querer aprender a nadar sin mojarse.
Cuando observamos con claridad, como lo plantea Eckhart Tolle, entendemos que gran parte de nuestro sufrimiento no viene de lo que ocurre, sino de la resistencia a lo que ocurre. La adversidad no siempre es el problema, muchas veces lo es la expectativa de que todo debería ser distinto. En ese punto dejamos de jugar el juego real y empezamos a pelear con una versión idealizada de la vida que no existe.
También, desde la perspectiva de Wayne Dyer, asumir la adversidad implica dejar de colocarnos en el papel de víctimas de las circunstancias y comenzar a reconocernos como participantes activos de lo que vivimos. No significa que todo dependa de nosotros, pero sí que nuestra postura frente a lo que sucede define gran parte de nuestra experiencia. Ahí es donde realmente empieza el juego: en la forma en que respondemos.
Y si lo llevamos a un plano más interno, como propone el método de José Silva, la mente puede convertirse en una aliada cuando dejamos de huir de lo incómodo y empezamos a entrenarnos para sostenerlo con claridad. La adversidad deja de ser un enemigo cuando aprendemos a enfocarnos, a respirar dentro del momento y a no reaccionar de forma automática. En ese espacio aparece algo distinto: presencia, decisión y dirección.
Reflexión en preguntas
¿Qué tanto rechazo las partes incómodas de mi propio proceso?
¿Estoy jugando en serio o solo cuando las cosas se sienten fáciles?
¿Qué cambiaría si dejara de resistirme a lo que no controlo?
Desde lo aprendido
Aceptar la adversidad no es rendirse, es comprender el juego completo
Nuestra resistencia muchas veces pesa más que la situación misma
La forma en que interpretamos lo que vivimos define nuestra experiencia
Entrenar la mente nos permite responder en lugar de reaccionar
El crecimiento real casi siempre viene acompañado de incomodidad
Lecturas recomendadas
El poder del ahora — Eckhart Tolle
Tus zonas erróneas — Wayne Dyer
Los cuatro acuerdos — Don Miguel Ruiz
El método Silva de control mental — José Silva
Conclusión
Si decidimos jugar, vale la pena hacerlo completos, entendiendo que la adversidad no es un obstáculo aislado, sino parte del mismo terreno. Tal vez no se trata de evitarla, sino de aprender a caminar con ella sin perder el centro. Porque al final, lo que realmente transforma no es lo fácil del camino, sino la forma en que elegimos recorrerlo.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
Ver todos los artículos de AD Mettā →