antonio david martinez vessi

Si esperas a que se vaya la niebla nunca saldrás del puerto

Publicado el 12 septiembre, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Hay momentos en los que quisiéramos tener absoluta claridad antes de avanzar.

Queremos saber si una decisión saldrá bien, si una relación funcionará, si un proyecto tendrá éxito, si encontraremos estabilidad o si estamos eligiendo el camino correcto. Buscamos señales, respuestas y certezas que nos permitan movernos sin miedo.

Pero la vida rara vez ofrece tanta claridad.

Muchas veces avanzamos con dudas, información incompleta y una parte del camino todavía cubierta por niebla.

Esperar puede parecer prudente. Y algunas veces lo es. Hay decisiones que necesitan tiempo, análisis y preparación. El problema comienza cuando convertimos la espera en una condición imposible: “Avanzaré cuando tenga todo claro.”

Ese momento quizá nunca llegue.

La niebla representa justamente aquello que todavía no podemos ver: el futuro, los riesgos, las consecuencias y las respuestas que solo aparecerán después de comenzar. Podemos estudiar el clima, revisar el barco y preparar la ruta, pero tarde o temprano tendremos que abandonar el puerto.

Porque algunas respuestas solamente aparecen navegando.

El primer paso puede mostrarnos algo que desde tierra no podíamos comprender. Una decisión abre información nueva. Una conversación aclara una duda. Un intento nos permite descubrir si aquello que imaginábamos era realmente posible.

Eso no significa actuar sin pensar.

Salir del puerto con niebla no significa navegar irresponsablemente. Significa avanzar con prudencia, atención y capacidad para corregir el rumbo conforme el camino se vuelva más visible.

Reflexión en preguntas

  • ¿Qué decisión sigo aplazando porque espero tener absoluta certeza?
  • ¿Estoy siendo prudente o estoy utilizando la incertidumbre para no comenzar?
  • ¿Qué información realmente necesito antes de avanzar?
  • ¿Qué podría descubrir solamente después de dar el primer paso?
  • ¿Cuál sería una manera prudente de comenzar aun sin tener todo claro?

Desde lo aprendido

  • La claridad absoluta pocas veces aparece antes de comenzar.
  • Esperar también puede convertirse en una forma de inmovilidad.
  • Prepararnos no significa necesitar todas las respuestas.
  • Algunas certezas solamente aparecen después de actuar.
  • Avanzar con prudencia es diferente a avanzar sin pensar.
  • Podemos corregir el rumbo mientras seguimos navegando.

Conclusión

Si esperas a que se vaya la niebla nunca saldrás del puerto.

No necesitas ver todo el horizonte para comenzar. A veces basta con distinguir unos cuantos metros adelante y estar dispuesto a ajustar el rumbo cuando sea necesario.

Prepárate, observa, escucha tu experiencia y avanza con cuidado.

Porque hay caminos que nunca se vuelven claros desde la orilla; empiezan a aclararse solamente cuando tenemos el valor de navegar.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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