antonio david martinez vessi

Construye riqueza sin perder tu paz

Publicado el 1 julio, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Durante años creí que tenía que elegir: o vivía con paz o me enfocaba en generar riqueza. Como si fueran caminos opuestos. Me repetía frases como: “El dinero corrompe”, “si quiero vivir tranquilo, tengo que renunciar a lo material”, “ser espiritual es no desear mucho”.

Y, sin darme cuenta, eso me condenaba a vivir dividido.

Un día, en medio de esa lucha interna, me encontré con el libro Padre Rico, Padre Pobre. Fue incómodo leerlo, te soy honesto. Me enfrentó con mis creencias sobre el dinero. No desde la avaricia, sino desde la responsabilidad. Porque si no aprendes a gestionar tus recursos, siempre vas a depender de otros.

Pero aquí viene lo interesante: esa lección no tenía por qué quitarme la paz… si sabía desde dónde quería construir.

¿Desde el miedo o desde el propósito?

Hay quienes hacen dinero desde la urgencia, desde el vacío, desde la necesidad de validación. Y claro, se llenan de cosas… pero no se llenan por dentro.

También los hay que renuncian al dinero por miedo. Y se van al extremo opuesto: rechazan toda ambición, pero viven con culpa, con escasez, con dependencia.

Yo decidí buscar el punto medio.

Con el tiempo, descubrí que es posible generar riqueza desde el equilibrio interior. Y para eso me ayudaron dos grandes herramientas: el Método Silva de Control Mental, y lo que Daniel Goleman plantea en La Inteligencia Emocional.

El primero me enseñó a visualizar. A proyectar no solo cuánto quiero ganar, sino cómo me quiero sentir al lograrlo. No cualquier riqueza… riqueza con alma.

El segundo me mostró que mis decisiones financieras están profundamente ligadas a mis emociones. Que si no trabajo en mi autoconocimiento, terminaré gastando desde la ansiedad, invirtiendo desde el miedo, o rechazando oportunidades por inseguridad.

Consejos desde la experiencia

  • Visualiza tu abundancia con paz. No te conectes con el dinero desde la urgencia, sino desde el bienestar.
  • Identifica tus patrones emocionales. ¿Qué emociones están detrás de tus decisiones económicas?
  • Diseña un plan con propósito. Más allá de cuánto quieres, pregúntate: ¿para qué lo quiero?
  • Haz del dinero un aliado, no un enemigo. El problema no es tenerlo… es no saber para qué lo quieres.

Lecturas recomendadas para este camino

  • Padre Rico, Padre Pobre – Robert Kiyosaki
  • El Método Silva de Control Mental – José Silva
  • La Inteligencia Emocional – Daniel Goleman

Construir riqueza no significa perder tu esencia. Al contrario: cuando la haces desde el alma, el dinero se vuelve extensión de tu paz… no su sustituto.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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