Antonio David Martineez Vessi

Que sea simple no significa que no valga o sirva

Publicado el 10 agosto, 2025 por


Antonio David Martínez Vessi

En un mundo que asocia complejidad con valor, olvidamos que lo simple no es sinónimo de poca importancia. Muchas veces, lo esencial se presenta sin adornos: una conversación sincera, una idea clara, un hábito constante. Sin embargo, nuestra mente entrenada para buscar lo “sofisticado” puede subestimar aquello que, por su naturaleza directa, parece fácil.

Wayne Dyer, en Tus Zonas Erróneas, recordaba que la simplicidad es una forma de sabiduría: elimina lo innecesario para quedarse con lo que realmente nutre. Don Miguel Ruiz, en Los Cuatro Acuerdos, también invita a no complicar la vida con interpretaciones de más; cumplir un acuerdo simple —como “sé impecable con tus palabras”— puede transformar por completo nuestra forma de vivir.

La verdadera eficacia no está en el exceso, sino en la claridad. Un sistema de finanzas personales como propone Robert Kiyosaki en Padre Rico, Padre Pobre, por ejemplo, puede resumirse en reglas básicas que, bien aplicadas, dan mejores resultados que cualquier estrategia compleja que nunca ponemos en práctica.

Lo simple, cuando es consistente, construye. Lo simple, cuando es auténtico, transforma. Tal vez el reto no sea buscar más, sino atrevernos a confiar en lo que ya funciona.

Reflexión en preguntas

  • ¿Estás confundiendo lo complicado con lo valioso?
  • ¿Qué aspectos de tu vida podrían ser más simples sin perder su fuerza?
  • ¿Tienes sistemas que funcionan y que podrías reforzar sin añadirles más pasos?

Consejos prácticos desde el aprendizaje

  • Identifica lo que ya te da resultados y mantenlo.
  • Elimina pasos, tareas o compromisos que no aporten valor real.
  • Recuerda que la constancia en algo pequeño puede superar el entusiasmo por algo complejo que abandonamos.
  • Pregúntate siempre: “¿Esto realmente necesita más para funcionar?”

Lecturas recomendadas

  • Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
  • Los Cuatro Acuerdos — Don Miguel Ruiz
  • Padre Rico, Padre Pobre — Robert Kiyosaki

Conclusión:

La simplicidad no es pobreza de ideas, es pureza de intención. Y muchas veces, lo más simple no solo vale… sino que es lo que más permanece.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

Ver todos los artículos de AD Mettā →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *