El cortoplazismo genera angustia y estrés
Publicado el 9 septiembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
Vivir a golpe de urgencias nos deja sin aire. El cortoplazismo promete alivio rápido, pero instala una presión constante: todo es para “ya”, todo parece crítico y el descanso se vuelve culpa. La mente corre más que la vida, y el cuerpo paga el costo. Sin horizonte, cualquier tropiezo se siente definitivo y cualquier demora, amenaza.
Daniel Goleman explica que la atención sometida a alarmas continuas disminuye la autorregulación emocional: la amígdala manda, la claridad baja. Stephen Covey lo ilustra con su matriz: si todo se vuelve “urgente”, lo importante —planear, relacionarnos, cuidar la salud— se posterga y el estrés se cronifica. Wayne Dyer recuerda que elegir desde dentro (y no desde el miedo) cambia el tono de nuestras decisiones. Y con Eckhart Tolle, la presencia corta el bucle de ansiedad: regresamos al siguiente paso sensato, no al drama del reloj.
Mirar más lejos no es dejar de actuar hoy, es ordenar el hoy desde un propósito. Cuando hay dirección, el ritmo se vuelve sostenible: aparecen prioridades, límites y rituales que protegen lo esencial. Entonces la productividad deja de ser carrera y se parece más a un avance con sentido.
Reflexión en preguntas
— ¿Qué estoy llamando “urgente” que, en realidad, es importante pero planificable?
— ¿Qué meta a 90 días aclararía mis “sí” y mis “no” de esta semana?
— ¿Qué pequeño ritual diario baja mi ansiedad y me devuelve foco?
Desde lo aprendido
• Escribir una meta trimestral y tres prioridades semanales ordena el día sin sobrecarga.
• Reservar bloques para lo importante (salud, relaciones, planificación) reduce urgencias falsas.
• Cambiar “todo hoy” por “un paso ahora” baja la ansiedad y sostiene la constancia.
• Practicar presencia breve (respirar, sentir el cuerpo) antes de decidir mejora el criterio.
• Revisar compromisos y decir “no” a lo no esencial libera energía para lo valioso.
Lecturas recomendadas
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva — Stephen R. Covey
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
Conclusión
El cortoplazismo agota porque confunde ritmo con prisa. Cuando elegimos propósito, presencia y prioridades, la angustia se afloja y el avance vuelve a sentirse como progreso, no como persecución.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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