Acaparar no llenará tus vacíos
Publicado el 25 septiembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
Acumular promete alivio, pero suele dar solo ruido. Cuando algo dentro se siente incompleto —afecto, reconocimiento, descanso— es fácil confundir “tener más” con “estar mejor”. Llega un pico breve de satisfacción y, enseguida, la misma inquietud. No faltan objetos: falta sentido. Mirado así, el vacío no se llena con cantidad, sino con calidad de presencia, vínculos y propósito.
Wayne Dyer lo señala con claridad: la valía no se compra; nace de asumir la responsabilidad de cómo vivimos por dentro. Eckhart Tolle describe el apego como identificación con “lo que tengo”, que vuelve frágil la alegría. Daniel Goleman explica cómo el impulso y la ansiedad empujan a “comprar para calmar”, mientras la autorregulación permite elegir con serenidad. Stephen Covey, por su parte, contrasta la mentalidad de escasez con la de abundancia: cuando hay propósito y cooperación, el “más” cambia de forma y se vuelve significado compartido.
Si observamos con honestidad, detrás del acaparar suele haber necesidades legítimas: pertenecer, descansar, sentir logro, experimentar belleza. Cuando esas necesidades reciben caminos sanos —conexión real, trabajo con sentido, cuidado del cuerpo, silencio—, la compulsión pierde fuerza. Entonces el lugar se despeja, el ánimo se estabiliza y lo que tenemos vuelve a ser herramienta, no refugio.
Reflexión en preguntas
— ¿Qué necesidad real estoy intentando calmar cuando busco “tener más”?
— ¿Qué momento reciente me mostró que el alivio duró poco y el vacío siguió igual?
— ¿Qué experiencia simple (no objeto) me ha dado plenitud últimamente?
Desde lo aprendido
• Nombrar la emoción debajo del impulso (ansiedad, aburrimiento, soledad) suele aflojar la compra compulsiva.
• Pausa de 24 horas antes de adquirir algo no esencial: si la necesidad persiste y tiene sentido, se decide con calma.
• Cambiar “tener” por “usar/compartir”: pedir prestado, rentar, circular lo que no se usa.
• Cerrar ciclos: ordenar y donar libera espacio físico y mental.
• Cuidar las fuentes de plenitud no materiales (descanso, vínculos, naturaleza, creación) reduce la sensación de vacío.
Lecturas recomendadas
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva — Stephen R. Covey
Conclusión
Acaparar confunde alivio con plenitud. Cuando atendemos la necesidad de fondo y elegimos experiencias con sentido, lo que poseemos vuelve a su lugar y el vacío se transforma en espacio para vivir mejor.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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