La gratitud fortalece tu energía
Publicado el 30 septiembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
La gratitud no es un “gracias” de trámite; es una forma de mirar que recarga. Cuando agradecemos con atención, el foco deja de perseguir carencias y encuentra recursos: personas, oportunidades, pequeñas victorias. No es euforia ni positivismo ingenuo; es reconocer lo que sí está y, desde ahí, tener fuerza para lo que falta. La gratitud no evapora problemas, pero nos devuelve ánimo, claridad y ritmo.
Daniel Goleman diría que este estado emocional amplía la atención y mejora decisiones; con menos rumiación, la energía disponible sube. Wayne Dyer nos recuerda que elegir la mirada es un acto de responsabilidad: agradecer no cambia el pasado, cambia el presente desde el que actuamos. En presencia —como propone Eckhart Tolle— la gratitud deja de ser idea y se vuelve cuerpo: respiración más profunda, hombros más sueltos, mente menos ruidosa; desde ahí, el siguiente paso aparece sin tanta fricción.
También vale matizar: agradecer no es negar el dolor. Es poder decir “esto duele y, aun así, aquí hay algo que sostiene”. Viktor Frankl lo contaría en clave de sentido: incluso en momentos difíciles, encontrar un para qué y reconocer apoyos mantiene viva la dignidad. Esa mezcla de realismo y gratitud genera una energía serena que sí alcanza para construir.
Reflexión en preguntas
— ¿Qué tres cosas muy concretas sostuvieron mi día hoy (personas, gestos, oportunidades)?
— ¿Qué cambia en mi cuerpo cuando agradezco con calma antes de dormir?
— ¿A quién puedo agradecer explícitamente esta semana por algo que sí hizo?
Desde lo aprendido
• Hacer cada noche un registro de 3 gratitudes en una línea (sin adornos) baja el ruido mental.
• Agradecer en voz alta a una persona específica fortalece vínculos y ánimo compartido.
• Combinar gratitud + siguiente paso (“gracias por X, y mañana haré Y”) evita la pasividad.
• Llevar una “caja de evidencia” (fotos, notas, mensajes) para revisarla en días grises recarga energía.
• Pausas breves de presencia (respirar, sentir el cuerpo) hacen que la gratitud sea experiencia, no solo idea.
Lecturas recomendadas
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
• El hombre en busca de sentido — Viktor Frankl
Conclusión
La gratitud no maquilla la vida: la ordena. Cuando elegimos verla y nombrarla, la energía deja de escaparse en quejas y se invierte en lo que construye; así, el día se vuelve más ligero y el camino, más posible.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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