Antonio David Martinez Vessi Meditar es un bálsamo para el alma

Meditar es un bálsamo para el alma

Publicado el 2 octubre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Meditar no es huir del mundo, es regresar al centro para mirar la vida con ojos más limpios. Cuando nos sentamos un momento en silencio, la mente baja la velocidad y el cuerpo afloja; lo que parecía urgente pierde volumen y lo esencial aparece. No es magia ni dogma: es atención sostenida que ordena por dentro y, con eso, ordena también lo de afuera.

Daniel Goleman lo describe como entrenamiento de la atención y de la autorregulación: al observar sin pelear, la emoción se acomoda y elegimos con más serenidad. Eckhart Tolle recuerda que en presencia el ahora deja de ser un pasillo y se vuelve hogar; desde ahí, el siguiente paso es más claro. José Silva proponía técnicas simples de relajación y visualización para armonizar mente y cuerpo; al practicar, la tensión cede y la energía se vuelve disponible. Wayne Dyer añadiría que meditar es un acto de responsabilidad interior: elegimos el clima desde el cual vivimos el día.

Con práctica amable —no perfecta—, la mente aprende a no correr detrás de cada pensamiento. Entonces escuchamos mejor, dormimos más profundo, reaccionamos menos y cuidamos más los vínculos. La vida sigue igual de real, pero nosotros estamos más enteros para vivirla.

Reflexión en preguntas


— ¿Qué cambia en mi cuerpo y en mi ánimo cuando dedico cinco minutos al silencio?
— ¿Qué situación de hoy se vería distinta si la miro después de una breve meditación?
— ¿Qué práctica sencilla puedo sostener una semana para notar efectos reales?

Desde lo aprendido


• Empezar en pequeño: dos a cinco minutos diarios, mismos lugar y hora, con respiración suave.
• Llevar una frase ancla (“aquí y ahora”, “inhalo, exhalo”) para regresar cuando la mente divaga.
• Registrar en una línea cómo me sentí antes y después; ver el cambio sostiene la constancia.
• Integrar micro-pausas: tres respiraciones antes de responder o decidir.
• Cerrar con gratitud breve (“gracias por…”) ayuda a llevar la calma a la acción.

Lecturas recomendadas


• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• El Método Silva de Control Mental — José Silva
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer

Conclusión


La meditación no nos quita problemas; nos devuelve presencia para atravesarlos con más calma y verdad. Practicada con sencillez, se vuelve un bálsamo cotidiano que fortalece la energía con la que vivimos.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

Ver todos los artículos de AD Mettā →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *