Antonio David Martinez Vessi Lo malo siempre está disponible

Lo malo siempre está disponible

Publicado el 6 octubre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Sí, lo malo siempre está disponible: una noticia dura, una pérdida, un tropiezo, un comentario que lastima… o la tentación de quedarnos en la queja, el cinismo y el “para qué”. Reconocerlo no es pesimismo; es realismo con los pies en la tierra. Justo por eso importa desde dónde respondemos: si la vida puede ponerse áspera en cualquier momento, también podemos elegir la versión más digna de nosotros, incluso cuando andamos quebrados por dentro.

Viktor Frankl lo dijo claro: entre el estímulo y la respuesta hay un espacio, y en ese espacio está nuestra libertad y crecimiento. Daniel Goleman mostraría que regular la emoción —respirar, nombrar, pedir pausa— evita que el impulso decida por nosotros. Wayne Dyer recuerda que la responsabilidad nace adentro: no elegimos todo lo que pasa, pero sí el tono con el que seguimos. Y Eckhart Tolle propone la presencia para no perdernos en escenarios catastróficos: aquí y ahora, el siguiente paso sensato.

Dar la mejor versión cuando duele no es triunfalismo; es sencillez. A veces significa dormir, comer algo tibio y hacer una llamada. Otras, cumplir una promesa pequeña aunque el ánimo pese, pedir ayuda sin vergüenza, poner un límite claro y amable. Stephen Covey diría: volvamos a la zona de influencia. Cuando reducimos el foco a lo que sí podemos hacer hoy, lo malo deja de ocuparlo todo y aparece una orilla por donde caminar.

No romantizamos la adversidad. Hay días que quiebran. Aun así, la práctica es regresar —las veces que haga falta— a lo elemental: presencia, cuidado y coherencia. Desde ahí, incluso en medio del dolor, podemos sostener a alguien, reparar lo que depende de nosotros y mantener vivo un poco de luz.

Reflexión en preguntas


— ¿Qué parte de esta situación sí está en mi influencia hoy (una llamada, un trámite, un límite, un descanso)?
— ¿Qué gesto pequeño y digno puedo sostener aunque me sienta roto?
— ¿A quién puedo pedir apoyo o a quién puedo apoyar, de forma concreta, en este momento?

Desde lo aprendido


• Cuando algo duro ocurre, sirve un orden simple: pausar y respirar, nombrar lo que siento y elegir un primer paso útil.
• Volver a la zona de influencia (Covey): menos rumiación, más acciones pequeñas verificables.
• Higiene informativa: limitar noticias y redes cuando solo agrandan el miedo; conversar con personas confiables.
• Cumplir micro-promesas (propias y con otros) mantiene la dignidad y la confianza en días difíciles.
• Cuidar cuerpo y vínculo: dormir lo posible, comer sencillo, caminar unos minutos, agradecer lo que sostiene.

Lecturas recomendadas


• El hombre en busca de sentido — Viktor Frankl
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle

Conclusión


Lo malo siempre puede tocar la puerta; nuestra mejor versión también. Cuando elegimos presencia, cuidado y coherencia —aunque sea en pasos mínimos—, el dolor no tiene la última palabra y el camino vuelve a abrirse.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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