Deja de conformarte con no saber; elige aprender.
Publicado el 15 noviembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
A veces nos acostumbramos a vivir con dudas como si fueran parte del paisaje: no entendemos algo del trabajo, de la vida afectiva, del dinero o incluso de nosotros mismos, y lo dejamos así, esperando que el tiempo lo acomode. En el fondo sabemos que ese “no saber” pesa, genera inseguridad y nos deja a merced de lo que otros decidan. Wayne Dyer hablaba de cómo muchas de nuestras limitaciones vienen de aceptar como normal lo que en realidad es solo hábito, y el hábito de no preguntar ni investigar es uno de los más caros que podemos sostener.
Cuando elegimos aprender, no se trata de convertirnos en enciclopedias humanas, sino de recuperar la dignidad de tomar decisiones con más conciencia. Don Miguel Ruiz, en “Los cuatro acuerdos”, nos recuerda que dejamos de sufrir tanto cuando dejamos de suponer; y aprender es justamente eso: dejar de vivir a base de suposiciones y acercarnos un poco más a los hechos, a la comprensión, a la verdad que podemos verificar en nuestra propia experiencia. No aprendemos para tener la razón, sino para equivocarnos menos y dañarnos menos.
También hay un componente emocional en todo esto. Daniel Goleman, al hablar de inteligencia emocional, pone en el centro la capacidad de reconocer lo que sentimos y darle nombre. A veces no sabemos ni qué nos pasa, solo sentimos enojo, cansancio o apatía. Elegir aprender puede ser tan concreto como investigar qué es lo que estamos sintiendo, pedir ayuda profesional, tomar un curso, leer un libro o simplemente hacer una pregunta incómoda que llevamos tiempo evitando. No es cuestión de velocidad, sino de honestidad: reconocer “no sé, pero quiero saber” cambia por completo el rumbo.
Cuando dejamos de conformarnos con no saber, empezamos a relacionarnos distinto con la vida. Ya no es un terreno oscuro donde “a ver qué sale”, sino un camino donde vamos prendiendo luces poco a poco. Y en ese proceso, descubrir también dónde no queremos seguir iguales, qué patrones queremos cuestionar y qué nuevas posibilidades estamos dispuestos a explorar. No necesitamos saberlo todo; basta con decidir que ya no queremos quedarnos en la ignorancia cómoda cuando tenemos la oportunidad de crecer.
Reflexión en preguntas
- ¿En qué área de tu vida te has estado conformando con “así soy” o “así es”, cuando en realidad te falta información o comprensión?
- ¿Qué conversación, libro, curso o pregunta has estado posponiendo que podría ayudarte a aprender algo importante sobre ti o tu realidad?
- Si hoy dieras un solo paso para dejar de conformarte con no saber, ¿cuál sería ese paso concreto?
Desde lo aprendido
- Podemos reconocer que no saber no es un defecto, pero sí se vuelve un problema cuando lo usamos como excusa para no movernos.
- Elegir aprender no siempre implica grandes estudios; a veces es simplemente preguntar mejor y escuchar con más apertura.
- Cada tema que comprendemos un poco más nos da margen para decidir con menos miedo y más calma.
- Aprender también es emocional: ponerle nombre a lo que sentimos nos da llaves para relacionarnos mejor con nosotros y con los demás.
- Dejar de conformarnos con no saber es una forma de honrar nuestra propia vida: queremos entenderla, no solo soportarla.
Lecturas recomendadas
- Wayne Dyer – “Tus zonas erróneas”.
- Don Miguel Ruiz – “Los cuatro acuerdos”.
- Daniel Goleman – “Inteligencia emocional”.
- Eckhart Tolle – “El poder del ahora”.
Conclusión
Dejar de conformarnos con no saber no significa vivir en una carrera interminable por acumular información, sino asumir una actitud distinta frente a la vida: pasar de la resignación a la curiosidad. Cada vez que elegimos aprender, aunque sea algo pequeño, recuperamos un poco de libertad interior. No sabremos todo, pero ya no estaremos a la deriva; estaremos participando, presentes, eligiendo crecer en lugar de quedarnos en piloto automático. Y, paso a paso, esa elección va iluminando nuestra historia.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
Ver todos los artículos de AD Mettā →