Antonio David Martinez Vessi

A todo lo que te resistes, persistirá

Publicado el 20 noviembre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Hay experiencias, decisiones y verdades que intentamos rodear como si tomar otro camino fuera a borrarlas del mapa. Sin embargo, lo que evitamos suele encontrar la manera de regresar. Cuando Wayne Dyer habla de la responsabilidad interior, o Eckhart Tolle de aceptar el momento presente, ambos coinciden en algo incómodo de escuchar: mientras más huimos de una realidad, más fuerza le damos dentro de nosotros. No se trata de resignarnos, sino de dejar de pelear contra lo que ya está aquí para poder transformarlo.

Muchas veces no es la situación en sí lo que más pesa, sino la energía que gastamos en no querer verla. Podemos distraernos con trabajo, con pantallas o con proyectos, pero el tema pendiente sigue vibrando en el fondo. Don Miguel Ruiz, al hablar de las heridas emocionales, nos recuerda que la negación prolonga el sufrimiento porque impide que cicatrice. Cuando nos resistimos a una conversación necesaria, a una pérdida, a un cambio que ya empezó, es como si dijéramos “no” a la vida tal como se presenta ahora, y ese “no” se queda girando por dentro.

Enfrentar lo que evitamos no significa hacerlo perfecto ni tener todas las respuestas. A veces es simplemente admitir: “Esto me duele”, “Esto me incomoda”, “Esto me da miedo”. Desde ahí se abre un espacio diferente, menos de lucha y más de honestidad. Cuando dejamos de gastar energía en negarlo, aparece una fuerza nueva para decidir qué hacer con eso. Tal vez no podamos cambiar lo que ocurrió, pero sí la forma en que lo miramos y lo integramos en nuestra historia.

Podemos mirarlo así: todo aquello a lo que nos resistimos —un duelo, una verdad, una decisión, una conversación— se queda atado a nosotros hasta que lo miramos de frente. En el momento en que dejamos de darle la vuelta, empezamos a recuperar libertad interna. No es magia ni optimismo ingenuo; es un cambio de postura frente a lo inevitable. La vida va a seguir trayendo situaciones que no elegimos, pero podemos elegir si las convertimos en carga permanente o en maestros incómodos que nos ayudan a madurar.

Reflexión en preguntas

  • ¿Qué situación de tu vida sientes que ha persistido justo porque has intentado evitarla o minimizarla?
  • ¿En qué área tiendes más a “sacarle la vuelta”: relaciones, trabajo, salud, emociones, decisiones pendientes?
  • Si te permitieras dejar de resistirte y mirar de frente eso que te incomoda, ¿qué conversación, acción o decisión empezaría a ser posible?

Desde lo aprendido

  • Podemos observar dónde estamos gastando más energía en negar, justificar o postergar, en lugar de comprender qué nos quiere mostrar esa experiencia.
  • Es posible comenzar por pasos pequeños: poner en palabras lo que sentimos, escribirlo, o compartirlo con alguien de confianza para dejar de cargarlo en silencio.
  • Aceptar no significa aprobar lo que pasó, sino reconocer que ya forma parte de nuestra historia y que desde ahí podemos decidir cómo seguir.
  • Cuando dejamos de pelear contra la realidad, liberamos fuerza para transformarla o para transformarnos nosotros frente a ella.
  • Cada vez que enfrentamos algo que antes evitábamos, vamos entrenando una confianza distinta en nuestra capacidad de sostener lo que la vida trae.

Lecturas recomendadas

  • Wayne Dyer – “Tus zonas erróneas”
  • Eckhart Tolle – “El poder del ahora”
  • Don Miguel Ruiz – “Los cuatro acuerdos”
  • Viktor Frankl – “El hombre en busca de sentido”

Conclusión


“A todo lo que te resistes, persistirá” no es una amenaza, sino un recordatorio de que la huida tiene un costo silencioso. Lo que evitamos no desaparece, solo se esconde y se fortalece en la sombra. Cuando elegimos enfrentar, aunque sea con temor y de a poco, dejamos de alimentar la resistencia y empezamos a darle lugar a algo nuevo: comprensión, cierre, aprendizaje. En ese gesto, más que cambiar el mundo de fuera, comenzamos a cambiar la forma en que lo habitamos por dentro.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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