Antonio David Martinez Vessi

No te quedes con la idea, vívela y despues cuentas tu experiencia

Publicado el 21 noviembre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Muchas veces nos quedamos atrapados en la comodidad de imaginar cómo sería cambiar algo: aprender, emprender, amar distinto, cuidarnos mejor. En la mente todo se ve posible, ordenado y bajo control. Wayne Dyer hablaba de ese punto donde la intención se queda corta si no se acompaña de acción; la idea por sí sola no transforma nada. Podemos pasarnos años diciendo “algún día” mientras la vida sigue su curso, y lo único que estamos acumulando son teorías sobre lo que nunca nos atrevimos a probar.

Vivir algo es distinto a solo pensarlo, porque la experiencia nos confronta con miedos, limitaciones y también con fortalezas que ni sabíamos que teníamos. Stephen Covey, al hablar de la proactividad, nos recuerda que la verdadera libertad aparece cuando dejamos de ser espectadores y nos volvemos protagonistas de lo que elegimos. Cuando damos el paso —aunque sea pequeño, imperfecto y lleno de dudas— empezamos a construir un relato propio, no uno prestado de lo que otros dicen que funciona.

Desde la experiencia, las palabras cambian de peso. No es lo mismo hablar de resiliencia después de haber atravesado una pérdida, que repetir conceptos que leímos en un libro. Eckhart Tolle insiste en volver al momento presente porque es ahí donde realmente ocurre la vida; todo lo demás son proyecciones. Al animarnos a vivir algo, dejamos de opinar desde lejos y empezamos a comprender desde dentro. Eso no nos hace expertos en todo, pero sí nos vuelve más honestos con lo que decimos y compartimos.

Al final, las ideas son semillas: algunas se quedan guardadas en un cajón, otras se siembran en la tierra de la experiencia. Las que elegimos vivir quizá no salgan perfectas, quizá traigan errores y aprendizajes, pero nos dejan una certeza distinta: ya no hablamos por hablar, hablamos porque estuvimos ahí. Y eso, aunque no sea grandioso ni espectacular, le da una profundidad nueva a nuestras historias y a la forma en que acompañamos a otros.

Reflexión en preguntas

  • ¿Qué idea llevas tiempo repitiendo en tu mente, pero aún no has convertido en una pequeña acción concreta?
  • ¿Qué es lo que más te frena: el miedo a equivocarte, a ser juzgado o a descubrir que las cosas no serán como las imaginabas?
  • Si tuvieras que elegir una sola idea para empezar a vivirla en las próximas semanas, ¿cuál sería y cuál sería el primer paso realista?

Desde lo aprendido

  • Las ideas inspiran, pero solo la acción les da cuerpo y dirección.
  • No necesitamos tener todo claro para empezar; a veces el camino se aclara mientras lo vamos caminando.
  • Equivocarnos en la experiencia puede enseñarnos más que acertar muchas veces en la teoría.
  • Hablar desde lo vivido nos vuelve más humildes y más cercanos a los demás.
  • Cada pequeña experiencia acumulada va formando una voz propia, menos dependiente de la comparación con otros.

Lecturas recomendadas

  • Wayne Dyer – “Tus zonas erróneas”
  • Stephen R. Covey – “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”
  • Eckhart Tolle – “El poder del ahora”
  • Don Miguel Ruiz – “Los cuatro acuerdos”

Conclusión


“No te quedes solo con la idea” es una invitación a salir del refugio mental donde todo parece perfecto, pero nada cambia. Al vivir lo que pensamos, incluso con miedo y con margen de error, dejamos de acumular teorías y empezamos a construir experiencias que nos pertenecen. Desde ahí, lo que contamos ya no es un discurso aprendido, sino una historia encarnada que tiene el sello de nuestra propia vida.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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