antonio david martinez vessi

La libertad de poder elegir sin duda es un lujo

Publicado el 22 diciembre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Con el tiempo vamos descubriendo que no todo mundo parte del mismo lugar. Hay quienes viven el día a día en modo supervivencia: pagan lo urgente, resuelven lo inmediato, apagan incendios. Y no es que no tengan sueños, es que casi nunca pueden elegir; la vida les llega como viene. Por eso, cuando en algún momento de nuestra historia tenemos la posibilidad real de escoger —desde con quién convivimos, hasta en qué trabajamos o dónde vivimos— estamos frente a algo que no siempre vemos: un lujo. Viktor Frankl hablaba de esa libertad interior que nadie puede quitarnos, pero también reconocía que las condiciones externas marcan el camino. Poder decidir más allá de la necesidad básica ya es un privilegio enorme.

Wayne Dyer insistía en que somos responsables de nuestra actitud, pero tampoco negaba que hay contextos que aprietan más que otros. La frase no viene a romantizar la pobreza ni a culpar a quien no tiene margen de movimiento; viene a recordarnos que, si tú hoy puedes elegir aunque sea en una parte de tu vida, conviene no darlo por sentado. Elegir decir que no a un trabajo que no va contigo, elegir terminar una relación que ya se volvió tóxica, elegir cuidar tu salud aunque implique incomodar agendas, todo eso son lujos que muchas personas no se sienten en posición de tomar. La libertad se vuelve evidente justo cuando reconocemos que podríamos haber seguido en automático… y decidimos otra cosa.

Stephen Covey hablaba de la diferencia entre vivir reaccionando y vivir desde la proactividad: reconocer ese pequeño espacio entre lo que pasa y lo que hacemos con eso. Ahí habita la libertad. Pero ese espacio hay que cuidarlo. Lo podemos llenar con miedo al qué dirán, con la presión de encajar, o con un poco más de conciencia: “¿qué quiero realmente y qué puedo, honestamente, asumir?”. No siempre podremos elegir todo, pero casi siempre podemos elegir algo: el tono con el que respondemos, el uso de nuestro tiempo libre, la gente con la que compartimos nuestra energía. Ese margen, por pequeño que sea, vale oro.

“La libertad de poder elegir sin duda es un lujo” también nos aterriza: no todas las decisiones son para hoy, no todas las puertas se abren al mismo tiempo, no todo deseo viene acompañado del contexto ideal. Pero cuando la vida nos regala una ventana de decisión, tal vez la pregunta importante no sea “¿y si me equivoco?”, sino “¿cuánto me va a costar seguir sin elegir nada?”. Agradecer ese lujo no significa vivir sin miedo, significa atrevernos a usarlo con respeto: por nuestra historia, por quienes no tuvieron las mismas oportunidades y por la persona que queremos ser de aquí en adelante.

Reflexión en preguntas

• ¿En qué área de tu vida hoy sí tienes la posibilidad real de elegir, aunque te dé miedo mover algo?
• ¿Qué decisiones sigues postergando por costumbre, por comodidad o por miedo al qué dirán, aun sabiendo que podrías tomarlas?
• Si vieras tu libertad de elegir como un lujo limitado, ¿qué cambio te animarías a hacer antes de que esa ventana se cierre?

Desde lo aprendido

• No todas las personas tienen el mismo margen de elección; reconocer el nuestro ya es un acto de gratitud.
• La libertad no es solo pensar distinto, es atrevernos a tomar decisiones coherentes con lo que somos.
• Postergar indefinidamente una decisión también es decidir: elegir seguir igual.
• Incluso en contextos difíciles suele haber un pequeño espacio donde sí podemos elegir algo, por mínimo que sea.
• Usar nuestra libertad con conciencia nos vuelve más responsables y, paradójicamente, más ligeros.

Lecturas recomendadas

• Viktor Frankl – El hombre en busca de sentido
• Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
• Stephen R. Covey – Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva
• Eckhart Tolle – El poder del ahora

Conclusión

“La libertad de poder elegir sin duda es un lujo” nos recuerda que decidir no es un trámite cualquiera. Hay etapas donde no se puede mucho más que resistir, y otras en las que, de pronto, aparece la posibilidad de mover fichas de verdad. Cuando eso sucede, vale la pena mirarlo con respeto: agradecer el margen de elección que tenemos y usarlo de la mejor manera posible. No para vivir sin errores, sino para poder decir, más adelante, que lo que estamos viviendo también fue fruto de decisiones conscientes y no solo de la inercia.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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