La autoestima solo mejora con amor propio
Publicado el 25 diciembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
A muchos nos enseñaron a medir nuestra autoestima con cosas de afuera: los logros, los halagos, las calificaciones, el puesto, la pareja, los seguidores. Y claro, cuando eso va bien, sentimos que valemos; cuando va mal, sentimos que no somos suficientes. Con el tiempo se vuelve agotador vivir pendientes de cuánto nos aprueban. Wayne Dyer decía que, mientras nuestro valor dependa de factores externos, siempre estaremos en manos de algo que no controlamos. La frase lo resume: la autoestima no mejora con aplausos, mejora con amor propio. Es decir, con la forma en que nos tratamos cuando nadie está viendo.
El amor propio no es un sentimiento mágico que aparece solo; es una relación que construimos con nosotros mismos todos los días. Daniel Goleman, desde la inteligencia emocional, lo pondría así: tiene que ver con cómo nos hablamos por dentro, cómo gestionamos nuestros errores y cómo cuidamos nuestras necesidades básicas. Podemos ser muy amables hacia afuera y, al mismo tiempo, ser crueles con nuestra voz interna: “qué tonto”, “siempre haces lo mismo”, “nunca vas a cambiar”. En ese ambiente interior, la autoestima se encoge. El amor propio, en cambio, empieza cuando dejamos de hablarnos como enemigo y empezamos a tratarnos como trataríamos a alguien que queremos de verdad.
Don Miguel Ruiz hablaría de romper viejos acuerdos: ideas como “no merezco descanso”, “tengo que poder con todo”, “valgo lo que produzco”. Mientras esas creencias sigan mandando, cualquier intento de autoestima será frágil. Amar-nos implica revisar esos acuerdos y actualizarlos: permitirnos respetar nuestros límites, decir que no cuando algo nos lastima, reconocer nuestros logros sin sentir culpa, pedir ayuda sin vernos como débiles. No se trata de volvernos el centro del universo, sino de dejar de ser el último de la fila en nuestra propia vida. Cuando el amor propio se vuelve práctica diaria, la autoestima deja de depender tanto de quién se queda, quién nos aplaude o quién nos falla.
“La autoestima solo mejora con amor propio” nos recuerda que nadie puede hacer ese trabajo por nosotros. Otros pueden acompañar, reconocer, apoyar… pero al final del día, la voz que más escuchamos es la nuestra. Y si esa voz se vuelve un poco más justa, más compasiva y más honesta, algo profundo empieza a acomodarse. La vida no se vuelve perfecta, pero ya no caminamos pidiéndole a todo lo externo que nos confirme que valemos. Empezamos a vivir desde una certeza más tranquila: soy imperfecto, sí, pero merezco buen trato, empezando por el mío.
Reflexión en preguntas
• ¿Cómo te hablas internamente cuando cometes un error o algo no sale como esperabas?
• ¿En qué aspectos de tu vida te dejas al final de la lista, como si fueras menos importante que los demás?
• Si hoy dieras un solo gesto concreto de amor propio hacia ti, ¿cuál sería y qué mensaje te estarías mandando con ese acto?
Desde lo aprendido
• La autoestima se vuelve frágil cuando depende únicamente de la aprobación externa.
• El amor propio se construye en la manera diaria en que nos hablamos, nos cuidamos y nos ponemos límites.
• Revisar y cambiar creencias duras sobre nosotros mismos es parte esencial de fortalecer la autoestima.
• Tratarse con respeto no es egoísmo; es la base para relacionarnos mejor con los demás.
• Nadie puede hacer por dentro el trabajo que nos toca a nosotros: aprender a ser aliados de nuestra propia vida.
Lecturas recomendadas
• Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
• Daniel Goleman – Inteligencia emocional
• Don Miguel Ruiz – Los cuatro acuerdos
• Eckhart Tolle – Una nueva tierra
Conclusión
“La autoestima solo mejora con amor propio” es una invitación a dejar de perseguir valor en cada mirada ajena y empezar a cultivarlo desde dentro. No se trata de inflar el ego ni de sentirnos superiores, sino de reconocer que merecemos un trato digno también de nuestra parte. Cuando aprendemos a hablarnos con más respeto, a cuidar nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestros límites, la autoestima ya no depende tanto del clima de afuera. Y poco a poco, esa relación más amable con nosotros mismos se nota en todo lo demás: en cómo elegimos, en cómo amamos y en cómo nos permitimos seguir creciendo
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
Ver todos los artículos de AD Mettā →