antonio david martinez vessi

Si no tienes tiempo es porque lo estás utilizando en otra cosa

Publicado el 1 enero, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Solemos decir “no tengo tiempo” como quien habla del clima: algo que simplemente pasa y no depende de nosotros. Pero si nos miramos con honestidad, la frase esconde algo incómodo: el tiempo sí lo tenemos, solo que ya está ocupado. Ocupado en pendientes, compromisos necesarios… y también en horas que se escapan entre redes, pantallas y distracciones que casi nunca elegimos de forma consciente. Stephen Covey, en Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, propone ver el tiempo como algo que se invierte, no solo que se gasta. Cuando repetimos “no tengo tiempo” para aquello que sabemos que es importante —cuidar la salud, aprender algo nuevo, atender una relación—, en realidad estamos diciendo: “ese lugar ya se lo di a otra cosa”.

Wayne Dyer diría que la excusa del tiempo muchas veces protege nuestras zonas cómodas. Sabemos que hacer ejercicio, meditar, leer o hablar en serio de un tema pendiente nos movería internamente; en cambio, es mucho más fácil deslizar el dedo en TikTok, revisar historias o perdernos en series una tras otra. No es que eso esté “prohibido”, pero cuando se lleva la parte grande del día, deja claro cuáles son nuestras prioridades reales, más allá de lo que decimos. La frase no viene a regañarnos, sino a ponernos un espejo: si algo lleva meses en la lista de “cuando tenga tiempo”, quizá el problema no es el reloj, sino el lugar que le estamos dando en nuestra escala de importancia.

Eckhart Tolle, en El poder del ahora, recuerda que gran parte de nuestra vida se nos va en estar ausentes del momento presente. Podemos pasar horas conectados a contenidos ajenos mientras nuestra propia vida queda en pausa. Y, paradójicamente, decimos que “no nos alcanza el día”. Cuando empezamos a observar cuánto tiempo se nos va en lo automático —scroll infinito, queja repetida, conversaciones que no llegan a nada—, se abre un pequeño espacio de elección: tal vez no podamos cambiar toda la agenda, pero sí rescatar veinte minutos aquí, media hora allá, para algo que sí nos construya. No se trata de exprimirnos más, sino de usar con más cariño lo que ya tenemos.

“Si no tienes tiempo es porque lo estás utilizando en otra cosa” es, en el fondo, una invitación a hacer las paces con la verdad de nuestro día. No siempre podremos con todo, y está bien aceptar que hay etapas cargadas donde apenas alcanza para lo básico. Pero en muchas otras ocasiones sí hay pequeños márgenes que se van en automático. Reconocerlo no es para culparnos, sino para recuperar poder: si hoy veo en qué se me va el tiempo, también puedo decidir, aunque sea poco a poco, en qué quiero que se me empiece a ir de ahora en adelante.

Reflexión en preguntas

• ¿En qué cosas concretas se te va más tiempo del que te gustaría admitir: redes, series, queja, chamba extra que no aporta tanto?
• ¿Qué actividad importante llevas meses posponiendo detrás del “cuando tenga tiempo”?
• Si mañana pudieras rescatar solo 30 minutos para algo que sí construya tu vida, ¿a qué los dedicarías?

Desde lo aprendido

• Decir “no tengo tiempo” casi siempre significa que ya lo estamos usando en otra cosa.
• Las redes y las distracciones no son malas en sí mismas, pero pueden ocupar el espacio de lo que realmente valoramos.
• Ver con honestidad en qué se nos va el día es el primer paso para recuperar margen de elección.
• No se trata de hacer más por obligación, sino de invertir parte de nuestro tiempo en lo que sí nos construye.
• Pequeños ajustes diarios al uso del tiempo, sostenidos en el tiempo, cambian mucho más de lo que parece.

Lecturas recomendadas

• Stephen R. Covey – Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva
• Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
• Eckhart Tolle – El poder del ahora

Conclusión

“Si no tienes tiempo es porque lo estás utilizando en otra cosa” nos devuelve la responsabilidad sin quitarnos la esperanza. No podemos añadir horas al día, pero sí podemos decidir, con honestidad, qué merece un lugar en ellas y qué ya no tanto. Tal vez no logremos una agenda perfecta, pero cada minuto que recuperamos del automático y lo ponemos al servicio de algo que nos hace bien —un hábito, una relación, un proyecto, un descanso de calidad— es una forma silenciosa de decirnos: mi vida también merece un espacio en mi propio tiempo.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

Ver todos los artículos de AD Mettā →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *