Dile adiós al “Pero”
Publicado el 29 septiembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
El “pero” parece pequeño, pero frena como un muro. Aparece justo después de una intención clara y la debilita: “quiero hablarlo, pero…”, “podríamos empezar, pero…”. En esa sílaba se esconde el miedo, la duda y la costumbre de postergar. Cuando notamos su fuerza, entendemos por qué muchos proyectos se enfrían antes de nacer: no faltaba capacidad, faltaba una palabra distinta.
Daniel Goleman diría que el “pero” dispara defensas y apaga la autorregulación: elegimos excusa en lugar de paso. Stephen Covey lo traduciría en foco: “pero” nos saca de la zona de influencia y nos estaciona en la justificación. Wayne Dyer recuerda que la responsabilidad es interior: cuando elegimos cómo hablar, también elegimos cómo actuar. Y con Don Miguel Ruiz, la “palabra impecable” sustituye el “pero” por claridad y honestidad.
Una alternativa simple es cambiar “pero” por “y”. “Quiero hablarlo y me da nervio; por eso voy a escribir primero dos ideas.” “Necesitamos empezar y tenemos poco tiempo; por eso lo haremos en pequeño.” El “y” no niega la dificultad; la incluye y nos devuelve movimiento. En presencia —Eckhart Tolle— esta elección se vuelve natural: la mente deja de pelear y el siguiente paso aparece.
Reflexión en preguntas
— ¿En qué frase mía aparece siempre un “pero” y qué está protegiendo?
— Si cambio ese “pero” por un “y, por eso…”, ¿qué paso pequeño se vuelve posible hoy?
— ¿Qué conversación ganaría si hablo con palabra más clara y menos excusas?
Desde lo aprendido
• Detectar el “pero” como señal, no como sentencia: cuando aparece, buscamos el siguiente paso.
• Cambiar “pero” por “y, por eso…” integra la dificultad y orienta a la acción.
• Volver al círculo de influencia (Covey): lo que sí podemos decidir, hoy.
• Cuidar la “palabra impecable” (Ruiz): menos adornos, más hechos verificables.
• Regular emoción antes de responder (Goleman): tres respiraciones y una frase concreta.
Lecturas recomendadas
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva — Stephen R. Covey
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• Los Cuatro Acuerdos — Don Miguel Ruiz
Conclusión
El “pero” achica nuestros intentos; el “y” los encamina. Cuando elegimos hablar para avanzar —con realismo y presencia—, las excusas pierden poder y el camino se vuelve más simple.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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