Antonio David Martinez Vessi Dudas de tu avance, voltea hacia atrás y ve dónde estabas. Los pasos pequeños también cuentan

Dudas de tu avance, voltea hacia atrás y ve dónde estabas. Los pasos pequeños también cuentan

Publicado el 23 septiembre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Cuando dudamos del progreso, solemos mirar solo lo que falta y olvidamos el terreno recorrido. Voltear hacia atrás con honestidad cambia la sensación: lo que parecía inmóvil muestra matices, ajustes, hábitos nuevos que antes no existían. No es triunfalismo; es calibrar la brújula con datos reales para recuperar ánimo y dirección.

Daniel Goleman diría que esta mirada serena regula la emoción y devuelve foco: al reconocer micro-avances, la atención deja de perseguir alarmas y se concentra en el siguiente paso posible. Stephen Covey lo traduce en disciplina: victorias privadas y afilar la sierra antes de exigirnos más. Wayne Dyer recuerda que la autoestima crece cuando aprobamos con honestidad lo que sí hicimos, no cuando nos comparamos con una versión ideal. Y en presencia —Eckhart Tolle— el progreso se mide en el ahora: un renglón, una llamada, un ajuste.

Mirar hacia atrás también ordena las expectativas: si el camino fue por escalones, pedir un salto inmediato suele ser receta para frustrarse. La suma de pasos modestos crea cambios que, vistos en perspectiva, son profundos. Cuando honramos esos pasos, la motivación deja de depender del aplauso y nace de la coherencia cotidiana.

Reflexión en preguntas


— ¿Qué tres evidencias concretas muestran que hoy estoy mejor que hace seis meses?
— ¿Qué pequeño hábito, sostenido una semana más, movería la aguja sin reventarme?
— ¿Qué comparación me roba paz y con qué métrica propia la puedo reemplazar?

Desde lo aprendido


• Registrar a diario 3 avances breves (una línea cada uno) reduce la sensación de estancamiento.
• Definir el “siguiente paso visible” (qué, cuándo, estándar) convierte la intención en acción.
• Revisar fotos/notas “antes/después” una vez por semana refuerza la dirección.
• Separar lo importante de lo urgente protege los bloques donde ocurre el verdadero avance.
• Celebrar micro-logros en equipo multiplica constancia y pertenencia.

Lecturas recomendadas


• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva — Stephen R. Covey
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle

Conclusión


El progreso rara vez truena los dedos: se escribe en pasos pequeños. Cuando dudemos, miremos el punto de partida, honremos lo avanzado y demos el siguiente paso con calma. Ahí el camino vuelve a tener sentido.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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