Antonio David Martinez Vessi El cuerpo no engaña, la mente sí

El cuerpo no engaña, la mente sí

Publicado el 16 septiembre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

El cuerpo es un mensajero honesto: avisa con tensión, calma, nudo en el estómago o respiración amplia. La mente, en cambio, puede armar historias para encajar, complacer o evitar. Cuando desconfiamos de lo que sentimos y obedecemos solo al relato mental, aparecen decisiones que nos dejan vacíos; cuando volvemos al cuerpo, recuperamos señal y rumbo.

Daniel Goleman explica que reconocer sensaciones internas (interocepción) mejora la autorregulación emocional y la calidad de las decisiones. Don Miguel Ruiz nos ayuda a ver cómo las suposiciones distorsionan lo real: la mente llena huecos, el cuerpo solo reporta. Wayne Dyer recuerda que elegir desde adentro reduce la auto-traición: cuando hay coherencia, el cuerpo se afloja y la mente baja el volumen.

Estar presentes, como propone Eckhart Tolle, permite escuchar el cuerpo sin dramatizar: respiración, postura, ritmo. No es que el cuerpo “decida por nosotros”, es que nos ofrece datos que la mente, sola, tiende a ignorar. Con esa información, el siguiente paso suele ser más sereno y más verdadero.

También conviene matizar: el cuerpo puede traer miedo antiguo o cansancio; por eso lo escuchamos con contexto. Distinguir entre prudencia y pánico, entre hambre y ansiedad, es parte del aprendizaje. La idea no es creer ciegamente a una señal, sino integrar sensación y razón para actuar con más verdad.

Reflexión en preguntas


— ¿Qué me está diciendo mi cuerpo en esa decisión que sigo postergando (tensión/expansión/calma)?
— ¿Qué historia mental repito que choca con lo que siento?
— ¿Qué cambia si respiro y observo el cuerpo antes de responder?

Desde lo aprendido


• Poner nombre a la sensación (tenso, abierto, inquieto) aclara antes de decidir.
• Diferenciar hecho de interpretación evita que la mente fabrique dramas.
• Pausas de tres respiraciones regresan la mente al cuerpo y ordenan el tono.
• Registrar brevemente “qué sentí y qué hice” entrena la coherencia.
• Si la señal corporal es fuerte y constante, revisar límites y acuerdos protege la energía.

Lecturas recomendadas


• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Los Cuatro Acuerdos — Don Miguel Ruiz
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle

Conclusión


El cuerpo no argumenta, señala. Cuando lo escuchamos con presencia y usamos la mente para interpretar con honestidad, la acción se alinea y el camino se vuelve más claro.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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