El exceso de energía genera ansiedad
Publicado el 16 febrero, 2026 por
Antonio David Martínez Vessi
Solemos pensar que la ansiedad nace de la falta de energía, del cansancio o del estrés acumulado. Sin embargo, he descubierto que muchas veces ocurre lo contrario: es el exceso de energía sin dirección lo que termina desbordándonos. Cuando la mente está activa pero no enfocada, cuando el cuerpo tiene impulso pero no claridad, aparece una sensación de inquietud difícil de explicar.
Daniel Goleman habla de la importancia de reconocer y regular nuestras emociones. La energía en sí misma no es negativa; es vitalidad. El problema surge cuando no encuentra cauce. Es como un río sin canal: en lugar de fluir, inunda. La ansiedad muchas veces no es debilidad, sino energía acumulada que no ha sido orientada hacia algo concreto.
He notado que cuando esa energía se organiza en hábitos, ejercicio, proyectos o prácticas conscientes, la inquietud disminuye. José Silva proponía entrenar la mente para dirigir el pensamiento en lugar de dejarlo disperso. Y Eckhart Tolle recuerda que la presencia calma el ruido mental. Cuando enfocamos, la energía se convierte en acción; cuando dispersamos, se transforma en ansiedad.
Tal vez no necesitamos menos energía, sino mayor conciencia para administrarla. El exceso no es el enemigo; la falta de dirección sí lo es. Cuando aprendemos a canalizar lo que sentimos, descubrimos que esa misma intensidad puede convertirse en impulso creativo y crecimiento.
Reflexión en preguntas
¿Estoy cansado o simplemente saturado de energía sin dirección?
¿En qué podría canalizar mi impulso actual?
¿Mi ansiedad es falta de descanso o exceso de pensamiento?
Desde lo aprendido
La energía necesita propósito para no convertirse en inquietud.
El movimiento físico puede equilibrar la mente activa.
La respiración consciente ayuda a reorganizar el impulso interno.
Tener proyectos claros reduce la dispersión emocional.
La presencia transforma intensidad en claridad.
Lecturas recomendadas
Inteligencia emocional – Daniel Goleman
El método Silva de control mental – José Silva
El poder del ahora – Eckhart Tolle
Tus zonas erróneas – Wayne Dyer
Conclusión
El exceso de energía no es un defecto, es potencia sin canal. Cuando aprendemos a dirigirla con conciencia, la ansiedad disminuye y la vitalidad encuentra su lugar. No se trata de apagarnos, sino de orientarnos.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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