Antonio David Martinez Vessi

Estar ocupado no significa estar presente

Publicado el 26 octubre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

A veces llenamos el día de tareas como si la velocidad fuera sinónimo de vida. Vamos de una cosa a otra mientras la mente anda lejos: adelantada en preocupaciones, atrasada en reproches. Así se nos escapan las conversaciones, los matices y hasta la alegría simple de terminar bien algo pequeño. No es hacer menos; es estar enteros en lo que hacemos.

Eckhart Tolle lo llama volver al ahora: si mi cabeza está en otra escena, me pierdo esta. Daniel Goleman recuerda que la atención es un músculo: cuando la entrenamos, baja la ansiedad y mejora la calidad de lo que entregamos. Stephen Covey propone distinguir urgente de importante: si lo esencial no se agenda con presencia, el ruido se lo come. OCUPADOS podemos estar todos; PRESENTES, solo si elegimos.

Estar presentes no es misticismo: es una forma práctica de trabajar y vivir. Escuchar sin interrumpir para entender de verdad; cerrar una tarea antes de abrir otra; respirar antes de responder; mirar a los ojos cuando importa. Con esa calidad, el día no solo se llena: se ordena y deja huella.

Asi de facil, lo explico: deja de estar en media marcha y entra completo. Elige momentos de presencia deliberada —al comer, al escuchar, al decidir— y deja que ese estado marque el ritmo. Menos piloto automático, más intención. Ahí cambia el resultado.

Reflexión en preguntas


— ¿En qué parte de mi día estoy “ocupado” pero ausente, y qué perdería si sigo así?
— ¿Qué conversación o tarea pide hoy cinco minutos de presencia total?
— ¿Qué señal sencilla me ayudará a volver al ahora cuando me distraiga?

Desde lo aprendido


• Practicar bloques de foco de 25–40 minutos: una tarea, sin notificaciones, y un cierre verificable.
• Usar micro-pausas: tres respiraciones antes de responder o cambiar de actividad.
• Escuchar con un objetivo: “¿qué necesita exactamente la otra persona?” y confirmarlo en una frase.
• Poner primero lo importante: agendarlo en horas de alta energía y proteger ese espacio.
• Cerrar el día con dos líneas: “qué hice presente” y “dónde me perdí” para ajustar mañana.

Lecturas recomendadas


• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva — Stephen R. Covey
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer

Conclusión


Ocuparnos llena horas; estar presentes les da sentido. Cuando elegimos atención y ritmo, trabajamos mejor, escuchamos de verdad y cuidamos lo que importa. Así, la vida no solo pasa: la vivimos.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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