Invierte en sudor, no en medicamentos
Publicado el 29 octubre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
A veces esperamos que el cuerpo negocie con nuestras agendas, pero el cuerpo no negocia: cobra intereses. Cuando nos movemos con constancia —aunque sea poco— la energía cambia, el ánimo respira y las pequeñas molestias dejan de ocupar la primera fila. No se trata de competir ni de lograr marcas; se trata de darle al día un pulso que el cuerpo reconozca como cuidado. El sudor cotidiano es una inversión silenciosa que, con el tiempo, ahorra cuentas más caras.
Stephen Covey lo llama “afilar la sierra”: cuidar la herramienta que somos. Daniel Goleman diría que el movimiento regula emoción y atención; después de caminar o estirar, la mente piensa distinto. Wayne Dyer recordaría que la intención se vuelve real cuando se agenda: si le ponemos hora, existe. Y, claro, la medicina es valiosa y necesaria cuando corresponde; este texto no sustituye indicación profesional. Solo propone un orden: primero hábitos que previenen, luego tratamientos cuando hacen falta.
Moverse también ordena por dentro. El paso que sube la banqueta, la sentadilla torpe en la sala, la vuelta a la manzana con un vecino: gestos modestos que, repetidos, tejen confianza con uno mismo. No buscamos un cuerpo perfecto; buscamos un cuerpo acompañado, menos sedentario, más disponible para lo que amamos.
Reflexión en preguntas
— ¿Qué forma sencilla de movimiento me deja con mejor ánimo en 15 minutos?
— ¿En qué momento del día puedo reservar un bloque corto y realista para moverme?
— ¿Qué señales me está mandando el cuerpo que puedo escuchar antes de que se conviertan en gritos?
Desde lo aprendido
• Empezar pequeño y constante: 10–20 minutos diarios valen más que la sesión heroica esporádica.
• Ponerlo en la agenda con hora y lugar; si está escrito, ocurre.
• Combinar tres básicos semanales: caminar, estirar y un poco de fuerza con el propio peso.
• Registrar sensaciones (sueño, ánimo, dolor) para ajustar con sentido.
• Si hay condición de salud, acompañarnos de una persona profesional; hábitos y tratamiento pueden
caminar juntos.
Lecturas recomendadas
• Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva — Stephen R. Covey
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• El poder del ahora — Eckhart Tolle
Conclusión
El sudor no es castigo, es lenguaje de cuidado. Cuando invertimos un poco cada día, la vida se cobra con presencia y no con cuentas atrasadas.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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