La aceptación es el refugio de los sabios
Publicado el 26 febrero, 2026 por
Antonio David Martínez Vessi
Durante mucho tiempo confundí aceptación con resignación. Pensaba que aceptar algo significaba rendirse, perder fuerza o dejar de luchar. Con el paso del tiempo entendí algo distinto: la aceptación no debilita, ordena. Es el punto donde dejamos de pelear contra lo inevitable para comenzar a actuar con mayor claridad.
Eckhart Tolle habla de la resistencia como una fuente constante de sufrimiento. Cuando nos oponemos mentalmente a lo que ya es, añadimos una carga innecesaria al dolor. Aceptar no significa que nos guste lo que sucede; significa reconocerlo tal como es. Ese reconocimiento crea espacio interior. Y en ese espacio nace la sabiduría.
He observado que las personas más serenas no son aquellas que nunca enfrentan dificultades, sino las que aprenden a integrarlas. Viktor Frankl enseñó que siempre podemos elegir nuestra actitud frente a las circunstancias. La aceptación es esa elección consciente de no quedarnos atrapados en la queja, sino de encontrar sentido incluso en lo incómodo.
Aceptar no es pasividad. Es realismo con madurez. Es dejar de gastar energía en negar lo que no podemos cambiar para enfocarla en lo que sí está en nuestras manos. Cuando dejamos de luchar contra la realidad, encontramos un refugio interno que nos permite avanzar con mayor equilibrio.
Reflexión en preguntas
¿Estoy resistiendo algo que ya es un hecho?
¿Qué cambiaría si aceptara primero antes de reaccionar?
¿He confundido aceptación con debilidad?
Desde lo aprendido
Aceptar reduce el desgaste emocional innecesario.
La resistencia mental intensifica el sufrimiento.
Reconocer la realidad abre espacio para actuar mejor.
La serenidad nace del realismo consciente.
La aceptación no cancela el cambio; lo prepara.
Lecturas recomendadas
El poder del ahora – Eckhart Tolle
El hombre en busca de sentido – Viktor Frankl
Tus zonas erróneas – Wayne Dyer
Inteligencia emocional – Daniel Goleman
Conclusión
La aceptación es el refugio de los sabios porque no elimina las tormentas, pero sí evita que nos destruyan por dentro. Cuando aceptamos con conciencia, encontramos una base firme desde la cual podemos decidir con mayor paz y claridad.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
Ver todos los artículos de AD Mettā →