Antonio David Martinez Vessi La desilusión te libera de los apegos

La desilusión te libera de los apegos

Publicado el 15 septiembre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

La desilusión no es cinismo: es el final de una ilusión. Cuando cae una expectativa irreal, duele, pero también se despeja el paisaje. Dejamos de empujar una imagen de cómo “debería ser” y empezamos a ver cómo es. Esa claridad, aunque incómoda, suelta amarras y devuelve energía para elegir mejor.

Eckhart Tolle diría que, en presencia, la historia que nos contábamos pierde fuerza y aparece lo real. Wayne Dyer recuerda que el apego a una forma concreta nos ata al sufrimiento; soltarla abre alternativas. Con Don Miguel Ruiz, dejar suposiciones y no tomarnos lo ajeno de forma personal reduce el drama que alimenta el apego. Y Daniel Goleman mostraría que regular la emoción convierte la desilusión en aprendizaje en lugar de rumiación.

También hay pérdidas que requieren duelo. No se trata de romantizar la desilusión, sino de transitarla con sentido. Viktor Frankl lo plantea así: cuando entendemos para qué nos sirve lo vivido, el dolor no nos encierra; nos madura. Entonces podemos distinguir entre la persona y las expectativas que le pegamos, entre el proyecto y la fantasía que lo estiraba.

A veces, al caer una ilusión, se libera un camino: relaciones más honestas, decisiones más sobrias, trabajo más simple. La desilusión, bien mirada, no amarga; afina.

Reflexión en preguntas


— ¿Qué expectativa se cayó recientemente y qué realidad útil dejó a la vista?
— ¿Qué parte de mi malestar venía del apego a una forma única de resultado?
— ¿Qué elección más simple se vuelve posible ahora que veo sin la ilusión?

Desde lo aprendido


• Nombrar la ilusión que se cayó (en una línea) ayuda a soltarla con respeto.
• Diferenciar persona/proceso de la expectativa reduce reproches y libera vínculo.
• Pausas breves de presencia (respirar, sentir el cuerpo) evitan rumiación y aclaran el siguiente paso.
• Convertir la desilusión en aprendizaje concreto (qué haré distinto) transforma el ánimo en método.
• Agradecer lo que sí quedó —contactos, experiencia, límites aprendidos— sostiene la ligereza.

Lecturas recomendadas


• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• Los Cuatro Acuerdos — Don Miguel Ruiz
• El hombre en busca de sentido — Viktor Frankl

Conclusión


Cuando una ilusión cae, duele y ordena. Si la miramos con honestidad, suelta el apego que nos ataba y deja espacio para elegir con más verdad y menos peso.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

Ver todos los artículos de AD Mettā →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *