Antonio David Martinez Vessi La espera sin propósito es muy relajante

La espera sin propósito es muy relajante

Publicado el 14 septiembre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Cuando soltar la agenda es posible, la espera deja de ser tensión y se vuelve descanso. No intentamos forzar el resultado ni acelerar el reloj: simplemente estamos. Esa pausa sin “para qué” relaja porque no compite con nada; no busca probar, convencer o controlar. Es un respiro donde la mente baja el volumen y el cuerpo afloja.

Eckhart Tolle diría que es presencia pura: atención al ahora sin querer convertirlo de inmediato en logro. Wayne Dyer recuerda que el control obsesivo alimenta ansiedad; cuando elegimos confianza sobre prisa, aparece serenidad. Daniel Goleman lo describe como regulación emocional: tolerar la incertidumbre sin atascarse en escenarios. Con Don Miguel Ruiz, al no suponer ni tomarlo personal, la espera deja de ser juicio y se vuelve observación.

Esta espera sin propósito no es pereza; es terreno fértil. Desde ahí vemos con más claridad qué merece acción y qué no. Paradójicamente, cuando descansamos la exigencia de “producir”, la intuición selecciona mejor el siguiente paso y la energía que vuelve es más limpia.

Reflexión en preguntas


— ¿Qué intento controlar hoy que podría soltar por un momento para descansar de verdad?
— ¿Cómo cambia mi cuerpo cuando dejo de buscar “resultado” durante unos minutos?
— ¿Qué decisión se vuelve más clara después de una pausa sin agenda?

Desde lo aprendido


• Practicar 5–10 minutos de pausa sin objetivo (respirar, observar) reduce ruido y ordena prioridades.
• Cambiar “tengo que resolver ya” por “puedo mirar primero” rebaja la ansiedad y mejora el criterio.
• Evitar suposiciones en la espera evita historias que cansan más que el hecho.
• Volver del reloj al cuerpo (sensaciones, postura) ayuda a descansar de verdad.
• Tras la pausa, elegir un solo siguiente paso mantiene el flujo sin presión.

Lecturas recomendadas


• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Los Cuatro Acuerdos — Don Miguel Ruiz

Conclusión


Cuando la espera deja de ser carrera y se vuelve presencia, el descanso aparece. Y desde ese descanso, la acción que sigue llega más clara y más ligera.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

Ver todos los artículos de AD Mettā →

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *