Las metas dan dirección, los sistemas resultados
Publicado el 5 agosto, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
Tener metas es importante. Nos da un rumbo, una idea de hacia dónde vamos, un motivo para levantarnos. Pero muchas veces confundimos el objetivo con el camino. Y cuando eso pasa, nos frustramos porque no vemos resultados inmediatos, o porque las cosas no salen como esperábamos.
Una meta sin un sistema es como querer llegar a un destino sin mapa. La motivación puede darte el primer impulso, pero es la estructura diaria lo que realmente genera cambio. Es fácil imaginarse con la vida ideal; lo difícil es sostener los hábitos que la construyen.
Robert Kiyosaki lo explica con claridad en Padre Rico, Padre Pobre: no basta con querer libertad financiera, hay que educarse, establecer sistemas de ingresos, entender el dinero. La meta es la independencia, pero el resultado llega por el sistema que sostienes día a día.
Daniel Goleman, en La Inteligencia Emocional, habla de la importancia de la autorregulación: sin ella, nuestras emociones sabotean incluso las mejores intenciones. Visualizar metas no sirve si no hay hábitos que sostengan la disciplina emocional para alcanzarlas.
Y desde otro enfoque, José Silva en El Método Silva de Control Mental propone algo aún más profundo: la visualización no como deseo, sino como entrenamiento mental. Vernos ya dentro del sistema. Sentir la rutina como parte de nuestro presente. Porque no se trata solo de pensar en lo que queremos… sino de prepararnos para sostenerlo.
Reflexión en preguntas
¿Tienes una meta… o un sistema que te acerque a ella?
¿Te enfocas en el resultado… o en las pequeñas acciones que lo construyen?
¿Te castigas por no lograrlo… o revisas qué parte del sistema puedes mejorar?
Consejos prácticos desde el aprendizaje
– Establece metas claras, pero trabaja en sistemas sostenibles.
– Crea hábitos que no dependan de tu estado de ánimo.
– Celebra el proceso, no solo el resultado.
– Revisa tus rutinas semanales: ¿te acercan o te alejan de tu meta?
– Usa la visualización como práctica constante, no como fantasía.
Lecturas recomendadas
Padre Rico, Padre Pobre – Robert Kiyosaki
La Inteligencia Emocional – Daniel Goleman
El Método Silva de Control Mental – José Silva
Ser, Hacer y Tener – Carlos Fraga
Conclusión:
Las metas marcan el camino, pero son los sistemas los que nos mueven. Si lo que haces cada día no se alinea con lo que quieres, la meta se vuelve un anhelo distante. Pero si tu sistema está diseñado con consciencia, entonces cada paso —por pequeño que sea— ya es parte del destino.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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