antonio david martinez vessi

Lo mejor que puedes hacer es no tratar de impresionar a nadie

Publicado el 29 enero, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Con los años he aprendido que gran parte del cansancio que arrastramos no viene del trabajo ni de las responsabilidades, sino del esfuerzo constante por sostener una imagen. Intentar impresionar cansa porque nos obliga a actuar, a medir cada palabra y a vivir pendientes de la mirada ajena. Al principio puede parecer motivador, pero con el tiempo se vuelve una carga silenciosa que nos aleja de quienes realmente somos.

Viktor Frankl hablaba de vivir desde el sentido propio y no desde la validación externa. Wayne Dyer también advertía que cuando buscamos aprobación, entregamos nuestro poder personal. Tratar de impresionar es vivir en función de expectativas que cambian todo el tiempo. Hoy aplauden, mañana critican. Cuando entendemos eso, algo se acomoda por dentro y empezamos a soltar esa necesidad constante de agradar.

Desde un enfoque más práctico, José Silva proponía entrenar la mente para dirigir la atención hacia lo que nos fortalece y no hacia lo que nos distrae. Cuando dejamos de intentar impresionar, liberamos energía mental que antes se iba en compararnos o justificarnos. Esa energía puede usarse para crecer, aprender y construir desde la autenticidad. No se trata de aislarnos, sino de dejar de actuar para ser aceptados.

“Lo mejor que puedes hacer es no tratar de impresionar a nadie” no es una invitación al desinterés, sino a la honestidad. Vivir sin impresionar es vivir más livianos, más tranquilos y más coherentes. Cuando dejamos de actuar para los demás, empezamos a vivir para nosotros mismos, y paradójicamente, ahí es donde las relaciones se vuelven más reales y más sanas.

Reflexión en preguntas

  • ¿En qué momentos sientes que actúas más para agradar que para ser tú?
  • ¿Qué decisiones tomarías si no te importara tanto la opinión ajena?
  • ¿Qué parte de ti podrías mostrar con más naturalidad si dejaras de impresionar?

Desde lo aprendido

  • Impresionar desgasta más de lo que aporta.
  • La autenticidad genera relaciones más reales.
  • No buscar aprobación libera energía mental.
  • Vivir desde el sentido propio da más paz.
  • Ser uno mismo es suficiente.

Lecturas recomendadas

  • Viktor Frankl – El hombre en busca de sentido
  • Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
  • José Silva – El método Silva de control mental
  • Eckhart Tolle – El poder del ahora

Conclusión

Dejar de tratar de impresionar es uno de los actos más liberadores que existen. Nos permite bajar la guardia, respirar y vivir con mayor coherencia. Cuando soltamos esa necesidad, no perdemos valor; al contrario, ganamos tranquilidad y claridad. Al final, no necesitamos ser extraordinarios para todos, solo honestos con nosotros mismos.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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