Los apegos son una cárcel disfrazada
Publicado el 11 abril, 2026 por
Antonio David Martínez Vessi
Hay cosas a las que nos aferramos sin darnos cuenta. Personas, ideas, expectativas, incluso versiones de nosotros mismos que ya no existen. Creemos que esos apegos nos dan seguridad, identidad o estabilidad, pero muchas veces lo que hacen es limitar nuestra libertad. Nos atan a lo que fue o a lo que creemos que debería ser, y en ese intento dejamos de ver lo que realmente está ocurriendo.
Desde la mirada de Eckhart Tolle, el apego nace cuando confundimos lo que tenemos o vivimos con lo que somos. Nos identificamos tanto con ello que sentimos que perderlo es perdernos a nosotros mismos. Pero en realidad, esa identificación es lo que genera sufrimiento. No es la pérdida en sí, sino la resistencia a soltar lo que ya no está o ya no encaja.
También, desde la perspectiva de Don Miguel Ruiz, muchos de nuestros apegos están ligados a acuerdos que hicimos sin cuestionarlos. Nos enseñaron a valorar ciertas cosas de determinada manera, y terminamos creyendo que sin ellas no somos suficientes. Pero esos acuerdos pueden revisarse, cuestionarse y, si es necesario, soltarse.
Y si lo llevamos a un plano más práctico, el método de José Silva nos recuerda que la mente puede entrenarse para no aferrarse automáticamente. Observar lo que sentimos, sin reaccionar de inmediato, nos permite soltar con mayor claridad. No se trata de dejar de sentir, sino de no quedarnos atrapados en lo que ya no nos permite avanzar.
Reflexión en preguntas
¿A qué me estoy aferrando que ya no me permite avanzar?
¿Qué miedo hay detrás de ese apego?
¿Quién sería yo si dejara de sostener eso?
Desde lo aprendido
El apego puede disfrazarse de seguridad
Identificarnos con lo externo limita nuestra libertad
No todo lo que valoramos sigue siendo necesario
Soltar es un proceso de conciencia, no de fuerza
La libertad aparece cuando dejamos de aferrarnos
Lecturas recomendadas
El poder del ahora — Eckhart Tolle
Los cuatro acuerdos — Don Miguel Ruiz
Inteligencia emocional — Daniel Goleman
El método Silva de control mental — José Silva
Conclusión
Tal vez no se trata de dejar de tener o de sentir, sino de dejar de depender. Porque cuando soltamos lo que nos ata, aunque al principio incomode, empezamos a recuperar algo más profundo: la libertad de vivir sin cargar con lo que ya no nos corresponde.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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