Los tropiezos bien aprovechados son escalones para crecer
Publicado el 22 septiembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
Un tropiezo puede ser caída o peldaño. Depende de cómo lo miramos y de qué hacemos después. Cuando algo no sale como planeamos, tenemos dos caminos: gastar energía en culpas o convertir el golpe en información útil. Si elegimos lo segundo, aparece un mapa: qué faltó, qué funcionó, qué cambiar. Entonces el error deja de ser etiqueta y se vuelve aprendizaje.
Daniel Goleman explica que regular la emoción tras el fallo permite pensar mejor y decidir con calma. Stephen Covey hablaría de volver a la zona de influencia: aquello que sí podemos ajustar hoy (hábitos, acuerdos, ritmo). Wayne Dyer recuerda que la responsabilidad es interna: no controlamos el pasado, pero sí la respuesta presente. Y con Don Miguel Ruiz, “hacer lo máximo posible” no es exprimirnos; es dar lo mejor de hoy, aprender y seguir.
A veces el tropiezo revela sentido, no solo técnica. Viktor Frankl lo diría así: cuando comprendemos para qué nos sirve lo vivido, el dolor no nos detiene; nos madura. En presencia —Eckhart Tolle— el siguiente paso se vuelve sencillo: corregir, pedir ayuda, practicar de nuevo. Cada intento suma altura si lo usamos como escalón y no como sentencia.
Reflexión en preguntas
— ¿Qué me enseñó el último tropiezo que no habría visto sin él?
— ¿Qué puedo ajustar hoy en mi modo de trabajar para subir un peldaño?
— ¿Dónde necesito pedir ayuda o practicar de nuevo sin vergüenza?
Desde lo aprendido
• Nombrar el aprendizaje en una línea transforma la caída en método.
• Separar emoción de decisión evita exagerar el fallo y aclara el siguiente paso.
• Enfocarnos en lo influenciable (tiempos, hábitos, acuerdos) devuelve tracción.
• Ensayar en pequeño (borradores, pilotos) reduce el costo de equivocarnos.
• Reconocer el esfuerzo de otros cuando corregimos fortalece el camino compartido.
Lecturas recomendadas
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva — Stephen R. Covey
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
Conclusión
El tropiezo no nos define; la respuesta sí. Cuando lo usamos como escalón, subimos un poco más firmes y el camino vuelve a tener sentido.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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