Antonio David Martinez Vessi

No es lo que consumes sino lo que das lo que te enriquece

Publicado el 18 agosto, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Vivimos en un mundo que insiste en medir el valor de una persona por lo que tiene, por lo que acumula o por lo que presume. Sin embargo, las experiencias más profundas nos muestran lo contrario: lo que realmente nos da plenitud es aquello que compartimos. La riqueza auténtica no se encuentra en lo que consumimos, sino en lo que ofrecemos a los demás: tiempo, atención, cariño, comprensión, conocimiento.

Wayne Dyer advertía en Tus Zonas Erróneas que perseguir lo externo —bienes, reconocimiento o aprobación— solo conduce a la frustración, porque nunca es suficiente. Don Miguel Ruiz, en Los Cuatro Acuerdos, recuerda que lo que hagamos debe nacer del corazón y sin esperar recompensa, pues es en el acto mismo de dar donde se encuentra el sentido. Eckhart Tolle, en El Poder del Ahora, va más allá y nos dice que la verdadera riqueza está en la presencia que entregamos: cuando escuchamos de verdad o damos amor consciente, enriquecemos tanto al otro como a nosotros mismos.

Stephen Covey, en Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva, hablaba del hábito de pensar en “ganar/ganar”: cuando nuestras acciones generan beneficio mutuo, el crecimiento se multiplica. Y es en esos momentos —cuando lo que damos suma al otro— que descubrimos una riqueza que no se mide con dinero, sino con satisfacción interior.

Reflexión en preguntas

¿Tu vida se centra más en lo que acumulas o en lo que entregas?
¿De qué manera tu forma de dar refleja la persona que eres?
¿Recuerdas la última vez que al dar algo sencillo sentiste una alegría profunda?

Consejos prácticos desde el aprendizaje

  • Regala tiempo de calidad: escuchar sin distracciones puede ser más valioso que cualquier obsequio.
  • Da desde la abundancia interna, no desde la obligación.
  • Recuerda que pequeños gestos —una palabra amable, una ayuda inesperada— pueden transformar el día de alguien.
  • Haz de la gratitud una práctica: agradecer lo que tienes te abre a compartir más.

Lecturas recomendadas

  • Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
  • Los Cuatro Acuerdos — Don Miguel Ruiz
  • El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
  • Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva — Stephen R. Covey

Conclusión

La riqueza verdadera no se guarda en un cajón ni se mide en números. Se experimenta en el corazón cuando sabemos que lo que dimos —aunque haya sido pequeño— dejó huella en otro. Porque al final, lo que consumimos desaparece, pero lo que entregamos nos enriquece para siempre.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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