antonio david martinez vessi

No es lo que ganas, sino cómo lo administras

Publicado el 4 febrero, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Con el tiempo uno se da cuenta de que muchos problemas no nacen de cuánto tenemos, sino de cómo lo usamos. Pasamos años persiguiendo más ingresos pensando que ahí está la tranquilidad, cuando en realidad el desorden suele venir de otro lado. No importa tanto la cantidad que entra, sino la conciencia con la que se administra. He visto personas con grandes ingresos vivir en constante angustia, y otras con recursos más modestos moverse con una calma envidiable.

Viktor Frankl hablaba de asumir responsabilidad frente a la propia vida, y eso incluye la forma en que manejamos lo que está en nuestras manos. Wayne Dyer también señalaba que la falta de control interno suele reflejarse en el exterior. Cuando no sabemos administrar dinero, tiempo o energía, el problema no es la escasez, sino la ausencia de claridad. Administrar bien no es privarse, es decidir con intención.

Desde un enfoque más práctico, José Silva insistía en entrenar la mente para actuar con orden y no desde el impulso. Muchas malas decisiones financieras no vienen de la necesidad, sino de emociones no gestionadas: ansiedad, comparación, deseo de aparentar. Cuando aprendemos a observar esos impulsos antes de actuar, la administración se vuelve una extensión natural de la conciencia. No se trata de ganar más, sino de desperdiciar menos.

“No es lo que ganas, sino cómo lo administras” aplica mucho más allá del dinero. Aplica a la energía, al tiempo, a las relaciones y a la atención. Cuando administramos mejor, dejamos de vivir apagando fuegos y empezamos a construir con más estabilidad. La tranquilidad no llega cuando entra más, sino cuando aprendemos a usar mejor lo que ya tenemos.

Reflexión en preguntas

  • ¿En qué áreas sientes que el desorden pesa más que la falta?
  • ¿Qué decisiones tomas desde el impulso y luego lamentas?
  • ¿Cómo cambiaría tu vida si administraras con más conciencia?

Desde lo aprendido

  • Ganar más no garantiza tranquilidad.
  • La administración es una forma de responsabilidad personal.
  • El impulso suele sabotear el orden.
  • Administrar bien es elegir con intención.
  • La claridad financiera refleja claridad interior.

Lecturas recomendadas

  • Viktor Frankl – El hombre en busca de sentido
  • Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
  • José Silva – El método Silva de control mental
  • Daniel Goleman – Inteligencia emocional

Conclusión

La estabilidad no depende únicamente de cuánto ganamos, sino de cómo nos relacionamos con lo que tenemos. Administrar bien es un acto de conciencia, no de restricción. Cuando dejamos de gastar, decidir o comprometernos desde el impulso, algo se ordena por dentro y por fuera. Al final, no es la cantidad lo que define la tranquilidad, sino la manera en que usamos nuestros recursos para vivir con mayor claridad y paz.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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