antonio david martinez vessi

No hay nada más sólido que el presente

Publicado el 11 enero, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Pasamos buena parte de la vida tratando de apoyar nuestros pasos en algo que todavía no existe: “cuando gane más”, “cuando baje el estrés”, “cuando encuentre a la persona correcta”, “cuando cambie de trabajo”. Construimos castillos en el futuro y luego nos frustramos porque la realidad de hoy no se parece a esa imagen ideal. Sin darnos cuenta, ponemos nuestro peso en un piso que aún no está construido. Viktor Frankl advertía que el sentido siempre se encuentra en la experiencia concreta, no en la fantasía: en lo que hacemos con lo que hay, aquí y ahora. El presente puede no ser perfecto, pero es lo único que tenemos disponible para decidir, amar, corregir, aprender. Todo lo demás —recuerdos y expectativas— son proyecciones que cambian de color según el estado de ánimo.

El pasado suele parecer sólido porque ya está escrito, pero si lo miramos de cerca, cambia cada vez que lo recordamos: hay días en que lo mismo que vivimos nos pesa y otros en que lo agradecemos; la experiencia no se mueve, pero nuestra lectura sí. El futuro, por su parte, es todavía más frágil: basta una llamada, una noticia, un encuentro inesperado para que el plan cambie por completo. Wayne Dyer insistía en que “no se puede vivir en el ‘hubiera’ ni en el ‘cuando por fin’ sin perderse la única vida que de veras tenemos”. Eso no significa dejar de planear, sino entender que los planes son mapas, no terrenos; ayudan a orientarnos, pero no pueden sustituir el paso que estamos dando en este momento.

Eckhart Tolle habla del “poder del ahora” justamente por esto: solo en el presente podemos respirar, elegir, poner un límite, pedir perdón, tomar un vaso de agua, mandar ese mensaje pendiente, hacer una pausa. La ansiedad se alimenta de escenas futuras que todavía no pasan; la culpa se alimenta de escenas pasadas que ya no podemos cambiar. El presente, en cambio, es menos llamativo, pero más firme: es donde sí tenemos una pequeña cuota de libertad. Cuando volvemos una y otra vez a este instante —a la tarea que estamos haciendo, a la persona que tenemos enfrente, al cuerpo que habitamos hoy— la vida deja de sentirse tan resbalosa. No desaparecen los problemas, pero dejan de ser fantasmas gigantes y se vuelven decisiones concretas: esto sí lo puedo mover, esto no depende de mí.

“No hay nada más sólido que el presente” no quiere decir que tiremos el pasado a la basura ni que vivamos sin mirar lo que viene. Es más bien una invitación a revisar dónde estamos apoyando de verdad el corazón. Podemos seguir soñando, claro; podemos seguir aprendiendo de lo que ya pasó. Pero la base, el piso, tendría que ser este instante: este café, esta conversación, este esfuerzo, este descanso, este límite que me animo a poner hoy. Tal vez, si entrenamos la mirada para volver más seguido al presente, descubramos que muchas de las respuestas que buscamos afuera ya estaban aquí, solo que el ruido del “antes” y del “después” no nos dejaba verlas.

Reflexión en preguntas

• ¿En qué pasas más tiempo mentalmente: en lo que ya pasó, en lo que puede pasar o en lo que está ocurriendo hoy?
• ¿Qué preocupación futura se repite en tu mente y, si la traes al presente, se convierte en un paso concreto que sí podrías dar hoy?
• ¿Qué momento sencillo de tu día —una comida, una plática, un descanso— podrías habitar con más presencia para sentir ese “piso sólido” del ahora?

Desde lo aprendido

• El pasado y el futuro cambian de forma en nuestra mente; el único lugar donde podemos actuar es el presente.
• Planear es útil, pero ningún plan sustituye la decisión que tomamos en este momento.
• La ansiedad crece cuando apoyamos todo nuestro peso en escenarios futuros que todavía no existen.
• Volver al presente no borra los problemas, pero los convierte en acciones alcanzables en lugar de amenazas difusas.
• Habitar con más atención lo que sí está pasando hoy nos da una sensación de piso interno que no depende tanto de lo que venga.

Lecturas recomendadas

• Eckhart Tolle – El poder del ahora
• Viktor Frankl – El hombre en busca de sentido
• Wayne Dyer – Tus zonas erróneas

Conclusión

“No hay nada más sólido que el presente” nos recuerda que, por mucho que la mente viaje, la vida siempre está ocurriendo aquí. Lo que fuimos y lo que queremos ser importa, pero el punto de unión entre ambos es este instante, con sus límites y sus posibilidades. Cuando elegimos habitarlo un poco más —respirar hondo, mirar con atención, hacer lo que toca hoy—, el pasado deja de encadenarnos y el futuro deja de asustarnos tanto. No es magia; es entrenar el corazón para encontrar firmeza en el único terreno que de verdad pisamos: el ahora.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

Ver todos los artículos de AD Mettā →
  1. Avatar

    Juan Ricardo Ramirez Reyna

    12 enero, 2026 a las 10:30 pm

    Es muy cierto el pasado ay que dejarlo atrás y mirar el presente como una nueva oportunidad de hacer mejor las cosas yo en lo personal e tenido muchos problemas con el pasado y a lo mejor eso a hecho qué cometa muchos errores en mi vida yo me dije a mi mismo una vez que regrese con mi ex esposa una frase que nunca e olvidado “DE NADA SIRVE EL PERDON SI NO OLVIDAS EL PASADO” por que recordar lo que se hizo atrás termino con una relación de 25 por eso hoy quiero ver hacia adelante y no hacia atrás y dar todo lo que este de mi parte para vivir el presente y no el pasado

    1. Avatar

      Antonio David Martínez Vessi

      12 enero, 2026 a las 11:01 pm

      Gracias por abrir tu historia con tanta honestidad.

      El pasado pesa mucho cuando lo usamos para castigarnos, pero puede convertirse en maestro cuando lo miramos para aprender y no para vivir ahí. Lo que compartes —decidir ver hacia adelante y poner el corazón en el presente— ya es un acto de mucha valentía.

      Que este nuevo tramo de tu vida esté lleno de paz, de mejores decisiones y de la oportunidad de tratarte con más cariño que antes. 🙏

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *