No se trata de correr detrás del tiempo sino de saborearlo
Publicado el 2 noviembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
Corremos para alcanzar todo y, sin darnos cuenta, dejamos pasar lo único que no regresa: este momento. Cuando vivimos a empujones, los días se vuelven lista y los afectos, trámite. Parar no es perder; es permitir que lo importante aparezca. En presencia —diría Eckhart Tolle— la hora deja de ser enemigo y se convierte en casa. Wayne Dyer recordaba que la intención se vuelve real cuando la atendemos, no cuando la perseguimos. Y Stephen Covey insistía en poner agenda a lo valioso: si no tiene lugar, se disuelve en urgencias.
Saborear el tiempo no es hacer menos, es estar más. Escuchar sin mirar el reloj, caminar sin otra meta que respirar distinto, cocinar algo sencillo y sentarnos a comerlo. La prisa promete control; la atención ofrece sentido. Cuando bajamos una marcha, el día deja de ser carrera y se parece más a una conversación con la vida.
No buscamos romantizar la lentitud; hay ritmos, entregas y responsabilidades. Se trata de ritmo con propósito: elegir a qué decir sí, a qué decir no, y sostener un paso que nos permita estar. El tiempo no se caza: se habita.
Reflexión en preguntas
— ¿Qué parte de mi día pide menos prisa y más presencia?
— ¿Qué actividad merece un lugar fijo en mi agenda para ser saboreada (comer, conversar, caminar)?
— ¿Qué urgencia recurrente puedo prevenir con un pequeño ajuste semanal?
Desde lo aprendido
• Prioriza: tres “sí” claros al día valen más que diez tareas a medias.
• Agenda bloques sin multitarea (comer, hablar, crear) y respétalos.
• Practica micro-pausas: respirar 60 segundos antes de cambiar de tarea.
• Camina 10–15 minutos diarios sin audífonos; deja que el día decante.
• Cierra con gratitud breve: anota dos cosas que valió la pena vivir hoy.
Lecturas recomendadas
• El poder del ahora — Eckhart Tolle
• Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva — Stephen R. Covey
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• El hombre en busca de sentido — Viktor E. Frankl
Conclusión
El tiempo no se gana corriendo; se gana estando. Cuando elegimos habitar lo que ya está, el día sabe distinto y la vida se vuelve más nuestra.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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