Se aprende más escuchando que hablando
Publicado el 13 febrero, 2026 por
Antonio David Martínez Vessi
Durante mucho tiempo creí que participar era sinónimo de hablar, opinar, aportar ideas. Sin embargo, con los años he descubierto que los momentos que más me han transformado no fueron aquellos en los que yo tenía la palabra, sino aquellos en los que decidí guardar silencio y prestar atención. Escuchar no es quedarse callado; es abrir espacio para comprender algo que antes no veía.
Cuando escucho con verdadera intención, no solo oigo palabras, percibo emociones, miedos, experiencias y aprendizajes que no están escritos en ningún libro. Daniel Goleman explica que la inteligencia emocional comienza por reconocer lo que ocurre en el otro. Y eso solo es posible cuando dejamos de preparar nuestra respuesta mientras alguien más habla. Escuchar implica presencia.
Eckhart Tolle habla del poder del ahora, de la conciencia plena en cada instante. Escuchar es una forma práctica de vivir ese presente. No interrumpir, no juzgar de inmediato, no querer imponer una conclusión. Simplemente estar ahí. He notado que cuando escucho con apertura, incluso mis propias ideas se vuelven más claras. La conversación deja de ser un intercambio de argumentos y se convierte en un puente de entendimiento.
Aprender a escuchar me ha permitido crecer sin necesidad de demostrar nada. A veces creemos que hablar nos da valor, pero escuchar nos da profundidad. Y en esa profundidad descubrimos perspectivas que amplían nuestra visión y enriquecen nuestra manera de vivir.
Reflexión en preguntas
¿Escucho para comprender o para responder?
¿En qué conversaciones suelo interrumpir sin darme cuenta?
¿Qué podría aprender si guardara silencio unos segundos más?
Desde lo aprendido
Practicar pausas conscientes antes de responder puede cambiar el tono de una conversación.
Escuchar con empatía fortalece vínculos y reduce conflictos innecesarios.
La presencia atenta revela matices que las palabras por sí solas no muestran.
No toda respuesta necesita ser inmediata; algunas necesitan reflexión.
Lecturas recomendadas
Inteligencia emocional – Daniel Goleman
El poder del ahora – Eckhart Tolle
Los cuatro acuerdos – Don Miguel Ruiz
El hombre en busca de sentido – Viktor Frankl
Conclusión
Se aprende más escuchando que hablando porque en el silencio consciente se abren espacios que el ruido no permite ver. Cuando elegimos escuchar con atención y humildad, descubrimos que cada persona es un maestro y cada conversación una oportunidad de crecer.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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