Simular juventud no hará que se detenga el tiempo
Publicado el 10 noviembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
Detener del reloj nunca lo frena. Fingir juventud solo agota y nos roba atención de lo que sí está vivo hoy. Daniel Goleman diría que la autoconciencia baja ansiedad: cuando aceptamos la etapa en la que estamos, el ruido de “parecer” se apaga y aparece la libertad de “ser”. La dignidad no es rendirse; es elegir con claridad qué nos queda grande y qué nos queda justo.
Wayne Dyer recordaba que la intención ordena la experiencia. Si la intención es aparentar, todo se vuelve escaparate; si la intención es aportar, el foco se mueve a la esencia: presencia, sabiduría, buen humor, servicio. Entonces el tiempo deja de ser enemigo y se vuelve maestro: nos muestra qué ya no importa y qué merece prioridad.
Viktor Frankl insistía en el sentido: cada etapa tiene una tarea. En la madurez, suele ser transmitir, simplificar, agradecer y cuidar vínculos. Aceptar el cuerpo como es—con canas, marcas y ritmos distintos—no quita belleza; la redefine. La autoestima madura pesa menos en el espejo y más en la mirada.
Eckhart Tolle lo aterriza: estar presentes. Amar y trabajar desde aquí, no desde la nostalgia. Lo natural envejece; lo valioso crece. Al soltar la máscara de “seguir igual”, aparece una alegría más tranquila: la de habitar la propia vida sin disfraces.
Reflexión en preguntas
• ¿Qué parte de mí estoy “maquillando” para no admitir que cambió?
• ¿Qué nuevo valor (paz, tiempo, trato) quiero poner al centro de esta etapa?
• ¿Qué puedo compartir hoy que solo la experiencia me permitió aprender?
Desde lo aprendido
• Nombrar la etapa: decirla en voz alta baja la presión por aparentar.
• Cuidar el cuerpo con respeto (sueño, chequeos, movimiento amable).
• Simplificar guardarropa, agenda y metas: menos cosas, más intención.
• Pasar de demostrar a aportar: mentoría, escucha, consejos breves.
• Mantener humor y ternura: reírse con uno mismo, nunca de uno mismo.
Lecturas recomendadas
• Daniel Goleman — Inteligencia emocional.
• Wayne Dyer — Tus zonas erróneas / El poder de la intención.
• Viktor E. Frankl — El hombre en busca de sentido.
• Eckhart Tolle — El poder del ahora.
Conclusión
Aceptar la vejez con dignidad no detiene el tiempo: lo pone a favor. Menos fachada, más verdad. Menos carrera, más presencia. Ahí empieza una belleza que ya no necesita permiso.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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