Sin duda preguntar es mejor que suponer
Publicado el 21 diciembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
Muchas de las complicaciones que vivimos no vienen de lo que pasa, sino de lo que imaginamos que pasa. Alguien tarda en contestar y ya armamos una historia: “seguro está molesto”, “ya no le importo”, “algo hice mal”. Un comentario ambiguo en el trabajo se convierte en novela completa en nuestra cabeza. Don Miguel Ruiz, en Los cuatro acuerdos, dedica todo un acuerdo a esto: no hacer suposiciones. Porque cuando suponemos, casi siempre rellenamos los huecos con nuestros miedos, no con la realidad. Preguntar, en cambio, nos expone a una verdad concreta, pero nos ahorra horas de película mental.
Daniel Goleman, desde la inteligencia emocional, diría que preguntar es un acto de madurez emocional. Requiere reconocer que no lo sabemos todo, que nuestra percepción puede estar equivocada y que la única forma de aclarar es acercarnos al otro con apertura. No es fácil: da miedo incomodar, parecer insistentes o escuchar una respuesta que no nos guste. Por eso preferimos suponer: en la suposición “controlamos” el guion. El problema es que ese guion casi siempre está cargado de viejas heridas, de experiencias pasadas, de inseguridades que nada tienen que ver con la situación presente.
Cuando nos atrevemos a preguntar con respeto —“¿cómo lo quisiste decir?”, “¿todo bien?”, “¿esto que entiendo es correcto?”— muchas veces descubrimos que no había ataque, ni desprecio, ni complot. Había cansancio, distracción, otro contexto que no conocíamos. Wayne Dyer recordaba que cambiamos nuestra experiencia cuando cambiamos la interpretación. Y la mejor forma de ajustar la interpretación es ir a la fuente, no quedarnos atrapados en la mente. Por supuesto, habrá veces en que la respuesta confirme algo incómodo, pero aun así será más sano enfrentar un hecho que vivir en la sospecha permanente.
En lo cotidiano, preguntar en lugar de suponer también hace más ligeras las relaciones. Evita resentimientos silenciosos, dramas innecesarios, distancias que se abren sin que el otro siquiera sepa por qué. Nos devuelve a algo muy simple y muy humano: hablar claro. En familia, en pareja, en el trabajo, con amistades, la honestidad respetuosa vale más que cualquier guion que nos contamos solos. La frase lo resume bien: preguntar no elimina todas las incomodidades, pero casi siempre nos ahorra muchas que solo existían en la imaginación.
Reflexión en preguntas
• ¿En qué tipo de situaciones sueles suponer más en lugar de preguntar: mensajes, silencios, cambios de ánimo, decisiones ajenas?
• ¿Recuerdas algún conflicto que se habría evitado si en su momento hubieras preguntado directamente qué estaba pasando?
• Si hoy te dieras permiso de hacer una sola pregunta incómoda pero necesaria, ¿a quién sería y qué te gustaría aclarar?
Desde lo aprendido
• La mente tiende a rellenar los huecos con historias que reflejan nuestros miedos, no necesariamente la realidad.
• Preguntar requiere humildad y valentía, pero suele traer más paz que quedarse suponiendo.
• No hacer suposiciones, como propone Don Miguel Ruiz, protege nuestras relaciones de malentendidos innecesarios.
• La inteligencia emocional incluye la capacidad de aclarar antes de reaccionar.
• Es mejor una respuesta clara —aunque duela un poco— que una película mental que nos desgaste durante días.
Lecturas recomendadas
• Don Miguel Ruiz – Los cuatro acuerdos
• Daniel Goleman – Inteligencia emocional
• Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
• Eckhart Tolle – El poder del ahora
Conclusión
“Sin duda preguntar es mejor que suponer” nos recuerda que una parte importante de nuestra tranquilidad depende de cómo manejamos la duda. Podemos seguir alimentando historias en silencio o animarnos a dar el paso incómodo de preguntar con claridad y respeto. La vida no se vuelve perfecta por hacerlo, pero sí se limpia de muchos malentendidos evitables. Y en ese terreno, nuestras relaciones se vuelven más honestas, y nuestra mente, un poco menos ruidosa.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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