Antonio David Martinez Vessi Tener la imagen final hará tu caminar más simple

Tener la imagen final hará tu caminar más simple

Publicado el 27 septiembre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

Cuando sabemos cómo se ve el resultado que buscamos, el camino se ordena. No hablo de perfección, sino de una imagen clara y suficiente para decidir. Estos días, en pláticas amenas con amistades y familia —y hasta en un video que apareció por casualidad— surgió la misma idea: visualizar no es soñar despierto, es darle forma al destino para que el siguiente paso sea obvio. Dicho simple: si “vemos” el final, dejamos de distraernos con lo que no suma.

Con una imagen final, la mente baja el ruido y las prioridades se acomodan. Lo que antes era duda (“¿qué hago primero?”) se vuelve filtro: esto sí, esto no, esto después. Aparece también el mapa: si allá está la meta, aquí están los hitos, los recursos y los límites. Decidir deja de ser un drama porque cada elección se contrasta con la foto del destino.

Un ejemplo cotidiano: imagina el domingo al mediodía con la familia reunida en la mesa, comida sencilla servida y la casa en calma. Al decirlo en voz alta, el plan se dibuja hacia atrás: el sábado por la mañana compras lo necesario; el viernes defines un menú simple que sabes preparar; el mismo viernes confirmas asistentes y horarios; el domingo a las 10 a. m. pones la mesa. De paso, se vuelven fáciles dos “no”: no probarás recetas complicadas de última hora y no vas a mover muebles ese día. La imagen final te ahorra desgaste.

Eso sí: claridad no es rigidez. La imagen final se revisa con lo real y se ajusta sin drama. Si algo cambia, afinamos la foto y seguimos. La brújula no es para discutirla, es para usarla.

Reflexión en preguntas


— ¿Cómo describo en una sola frase mi “imagen final” para este proyecto o situación?
— ¿Qué dos decisiones se vuelven claras al contrastarlas con esa imagen?
— ¿Qué primer borrador o pequeño avance puedo tener en 48 horas que me acerque a esa foto?

Desde lo aprendido


• Escribe tu imagen final en una línea (qué, para cuándo y para qué).
• Define 3 criterios de éxito que puedas verificar sin complicarte.
• Planea hacia atrás: marca hitos sencillos desde la meta hasta hoy.
• Saca un borrador temprano (aunque sea imperfecto) y ajústalo con lo que observes.
• Usa la imagen final como filtro: todo lo que no acerca, se pospone.

Conclusión


Cuando la imagen final está clara, caminar se vuelve simple: menos dudas, menos ruido, más pasos que sí cuentan. Ver el destino no garantiza el resultado, pero te da el norte para moverte con calma y constancia.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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