Tu origen no te define
Publicado el 27 enero, 2026 por
Antonio David Martínez Vessi
Con el tiempo he entendido que el origen explica muchas cosas, pero no determina quién somos. Venimos de historias distintas, de familias con luces y sombras, de contextos que no elegimos. Sin embargo, quedarnos anclados a ese punto de partida puede convertirse en una forma sutil de prisión. El origen influye, sí, pero no tiene la última palabra. La vida no se trata solo de de dónde venimos, sino de lo que decidimos hacer con eso que recibimos.
Viktor Frankl decía que, incluso en las condiciones más limitantes, el ser humano conserva la libertad de elegir su actitud y su respuesta. Wayne Dyer reforzaba esta idea al señalar que muchas personas viven repitiendo narrativas heredadas: “soy así por mi pasado”, “no puedo cambiar por cómo crecí”. Cuando aceptamos esas historias sin cuestionarlas, cedemos nuestro poder. Reconocer el origen no es justificar la permanencia en él, sino entenderlo para trascenderlo.
Desde una perspectiva más práctica, José Silva hablaba de entrenar la mente para dejar de reaccionar desde viejos programas internos. Cuando no trabajamos nuestra mente, el pasado se filtra en el presente sin pedir permiso. Pero cuando aprendemos a observar nuestros pensamientos y a dirigir nuestra atención, dejamos de vivir condicionados por lo que fue. El origen deja de ser una etiqueta y se convierte en un punto de referencia, no en una sentencia.
“Tu origen no te define” no es negar la historia ni renegar de ella. Es reconocer que siempre existe un margen de elección. Podemos honrar de dónde venimos sin permitir que eso limite hacia dónde vamos. El carácter, las decisiones y la conciencia que cultivamos hoy pesan más que cualquier etiqueta del pasado. No somos el inicio del camino; somos las elecciones que seguimos tomando mientras avanzamos.
Reflexión en preguntas
- ¿Qué ideas sobre tu pasado sigues usando para limitarte?
- ¿En qué momentos sientes que tu historia pesa más de lo necesario?
- ¿Qué decisión podrías tomar hoy que no esté condicionada por tu origen?
Desde lo aprendido
- El origen influye, pero no determina.
- Entender el pasado no significa vivir atado a él.
- La mente entrenada puede romper patrones heredados.
- Elegir distinto también es una forma de sanar.
- Somos más que nuestra historia inicial.
Lecturas recomendadas
- Viktor Frankl – El hombre en busca de sentido
- Wayne Dyer – Tus zonas erróneas
- José Silva – El método Silva de control mental
- Daniel Goleman – Inteligencia emocional
Conclusión
El origen es solo el punto desde donde comenzamos, no el lugar donde debemos quedarnos. Reconocerlo con honestidad nos permite soltar culpas, miedos y límites heredados. Cuando dejamos de definirnos por el pasado, abrimos espacio para construir una identidad más consciente y libre. Al final, no somos lo que nos tocó vivir al inicio, sino lo que elegimos ser a partir de ello.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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