antonio david martinez vessi

Tus dispositivos no pueden ser tu cerebro y tus emociones

Publicado el 28 febrero, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Vivimos rodeados de pantallas. El teléfono nos recuerda qué hacer, qué pensar, qué opinar y hasta qué sentir. Sin darnos cuenta, delegamos decisiones, memoria y hasta estados emocionales a un dispositivo que nunca descansa. La tecnología es útil, pero cuando sustituye nuestra reflexión, algo se desbalancea.

He notado que muchas veces reaccionamos más rápido a una notificación que a nuestras propias emociones. Daniel Goleman habla de la importancia de la autoconciencia: reconocer lo que sentimos antes de actuar. Si todo estímulo externo dirige nuestra atención, perdemos la conexión interna. Y sin conexión interna, nuestras decisiones se vuelven automáticas.

Eckhart Tolle menciona cómo el ruido constante nos aleja del momento presente. No es el dispositivo el problema, sino la dependencia. Cuando buscamos en la pantalla validación, entretenimiento inmediato o escape emocional, dejamos de ejercitar nuestra mente crítica y nuestra capacidad de introspección.

La tecnología puede apoyar, pero no puede reemplazar la reflexión ni la responsabilidad emocional. Nuestro cerebro necesita pausa. Nuestras emociones necesitan ser escuchadas sin filtros digitales. Si permitimos que un algoritmo piense por nosotros, dejamos de crecer en criterio y profundidad.

Reflexión en preguntas

¿Estoy usando la tecnología o la tecnología me está usando?
¿Cuándo fue la última vez que me detuve a pensar sin distracciones?
¿Busco en la pantalla lo que debería resolver internamente?

Desde lo aprendido

La tecnología es herramienta, no sustituto.
La autoconciencia requiere silencio.
La reflexión fortalece el criterio personal.
Las emociones necesitan atención directa.
Desconectarse a veces es reconectarse.

Lecturas recomendadas

Inteligencia emocional – Daniel Goleman
El poder del ahora – Eckhart Tolle
Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva – Stephen Covey
Tus zonas erróneas – Wayne Dyer

Conclusión

Tus dispositivos pueden facilitar tu vida, pero no pueden pensar por ti ni sentir por ti. La verdadera claridad surge cuando recuperamos el control de nuestra atención y escuchamos nuestra propia voz interior.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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