Un día me acepte y todo empezó a fluir
Publicado el 1 septiembre, 2025 por
Antonio David Martínez Vessi
Aceptarnos no es resignarnos; es dejar de pelear con lo que somos para poder elegir desde un lugar más limpio. Cuando soltamos la exigencia de ser “otra versión perfecta”, baja el ruido y aparece una energía más simple para actuar. Lo que antes era fricción se vuelve movimiento: dejamos de empujar y empezamos a avanzar.
Wayne Dyer habla de la autoaceptación como un cambio interno que reduce culpa y nos devuelve libertad; Daniel Goleman diría que ahí se activan la autoconciencia y la autorregulación, ingredientes claves para decisiones más serenas. Con Don Miguel Ruiz, la autoaceptación se sostiene al no tomarnos nada personal y al evitar suposiciones sobre cómo “deberíamos” ser. Y en presencia —como sugiere Eckhart Tolle— el juicio se apaga lo suficiente para que la vida fluya en el siguiente paso concreto.
Cuando nos aceptamos, los errores pasan de ser etiquetas a convertirse en información de valor. Podemos ver patrones sin castigarnos, ajustar sin dramatizar, pedir ayuda sin vergüenza. Esa honestidad reduce la fricción interna: el tiempo que antes se iba en pelear con uno mismo empieza a invertirse en crear, aprender y vincularnos mejor.
Reflexión en preguntas
— ¿Qué rasgo mío he estado combatiendo que podría integrar de forma más amable?
— ¿Qué decisión reciente cambió cuando dejé de juzgarme y me traté con honestidad?
— Si hoy me acepto un poco más, ¿qué pequeño movimiento se vuelve posible?
Desde lo aprendido
• Nombrar sin juicio lo que siento y pienso suele aflojar la tensión y abrir opciones.
• Diferenciar “hechos” de “relato interno” evita que una historia rígida me defina.
• Micro-acciones coherentes (un correo, una llamada, un renglón) sostienen el flujo.
• Recordar los acuerdos de no suponer y no tomarlo personal protege la energía.
• Presencia breve (respirar, observar el cuerpo) hace más fácil elegir la siguiente acción.
Lecturas recomendadas
• Tus Zonas Erróneas — Wayne Dyer
• Los Cuatro Acuerdos — Don Miguel Ruiz
• La Inteligencia Emocional — Daniel Goleman
• El Poder del Ahora — Eckhart Tolle
Conclusión
Cuando la autoexigencia baja y la aceptación sube, la vida deja de ser un conflicto y se convierte en recorrido: aparece la claridad, y con ella, el flujo natural para seguir creciendo.
AD Mettā
Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.
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