Antonio David Martinez Vessi

Ve por el resultado y el dinero llegará por consecuencia

Publicado el 12 noviembre, 2025 por

Antonio David Martínez Vessi

La idea no es “trabaja gratis” ni “minimiza tu valor”. Es lo contrario: enfócate en generar un resultado que importe —y cóbralo con claridad. Cuando ponemos el resultado al centro, se ordenan las conversaciones incómodas: ¿qué prometemos exactamente?, ¿cómo lo medimos?, ¿cuándo se considera logrado? Stephen Covey diría que primero lo primero: definir lo importante (impacto) antes de lo urgente (cobrar sin rumbo). El precio no desaparece; se vuelve lógico porque está amarrado a un cambio real.

Wayne Dyer hablaba de intención. Si la intención es solo “cobrar”, todo se llena de ansiedad. Si la intención es “resolver”, sube la calidad y el cliente percibe valor. Eso no quita contratos, anticipos ni límites; los vuelve más sencillos. Resultado claro → valor claro → pago claro. Menos fricción, más confianza.

En la práctica, funciona así: acuerdas el objetivo (por ejemplo, “+20% de avance”), defines métricas y etapas, cobras por hitos y documentas avances. La conversación pasa de “¿por qué tanto?” a “¿qué falta para cerrar el hito?”. El dinero llega como consecuencia porque el resultado es evidente, no porque “el universo conspira”. Tú conspiraste: con método, enfoque y acuerdos por escrito.

Ir por el resultado también cuida tu paz. Quita el teatro de agradar, te evita regalar horas y te obliga a mejorar tu proceso. Cobrar bien empieza por resolver bien—y por explicarlo bien.

Reflexión en preguntas


• ¿Qué cambio concreto prometo con este servicio y cómo se mide?
• ¿Qué tres hitos puedo usar para ligar avance con cobro sin pelearnos?
• ¿Qué debo explicar mejor para que el cliente entienda el valor (antes del precio)?

Desde lo aprendido


• Acordar resultado, métricas y límites antes de empezar.
• Cobrar por hitos (anticipo + entregables medibles).
• Dejar todo por escrito: alcance, qué incluye y qué no.
• Reportes breves y periódicos: progreso → confianza.
• Si el objetivo cambia, el presupuesto también (sin culpa).

Lecturas recomendadas


• Stephen R. Covey — Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva (priorizar y acuerdos claros).
• Wayne Dyer — El poder de la intención (enfoque y sentido del trabajo).

Conclusión


Ve por el resultado: resuelve algo valioso, mídelo y cuéntalo claro. Entonces el precio no se defiende: se entiende. Y el dinero llega—no por magia—sino porque tu trabajo hizo la diferencia.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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