antonio david martinez vessi

Cuando algo te nutre, el tiempo se disuelve

Publicado el 13 septiembre, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Hay momentos que parecen durar muy poco, aunque hayan pasado horas.

Una conversación que nos hace bien, una lectura que nos atrapa, una actividad que disfrutamos, una caminata, una comida compartida o simplemente un rato de silencio pueden tener algo en común: dejamos de mirar el reloj.

No porque el tiempo se detenga, sino porque dejamos de sentirlo como una carga.

Cuando algo nos nutre de verdad, nuestra atención cambia. Ya no estamos pensando en cuánto falta, en lo siguiente o en cuándo terminará. Estamos ahí.

Y eso dice mucho.

Hay actividades que nos cansan antes de empezar y otras que, aun exigiéndonos, nos dejan mejor de como llegamos. Hay personas con las que una hora pesa y otras con las que una tarde parece desaparecer. Hay lugares donde solo estamos y otros donde sentimos que volvemos un poco a nosotros mismos.

Nutrir no siempre significa descansar.

A veces algo nos nutre porque nos reta, porque nos enseña, porque nos obliga a crecer o porque despierta una parte de nosotros que estaba dormida. Puede requerir esfuerzo y, aun así, dejarnos una sensación de plenitud.

También ocurre lo contrario. Podemos pasar mucho tiempo en cosas que distraen, pero no alimentan. Nos entretienen, nos ocupan y hasta nos ayudan a olvidar por un momento, pero al terminar seguimos sintiendo vacío.

Por eso vale la pena aprender a distinguir entre aquello que solamente consume nuestro tiempo y aquello que realmente nos devuelve algo.

Reflexión en preguntas

  • ¿Qué actividad hace que deje de mirar el reloj?
  • ¿Qué personas me dejan con más energía después de compartir tiempo con ellas?
  • ¿Estoy dedicando demasiado tiempo a cosas que me distraen pero no me nutren?
  • ¿Qué parte de mi vida me hace sentir más presente?
  • ¿Qué necesito recuperar porque antes me hacía bien y lo fui dejando?

Desde lo aprendido

  • No todo lo que ocupa nuestro tiempo nos alimenta.
  • Aquello que nos nutre suele cambiar nuestra percepción del tiempo.
  • Disfrutar profundamente también es una forma de presencia.
  • Algunas actividades pueden cansarnos y, al mismo tiempo, fortalecernos.
  • La atención es una buena señal para reconocer lo que realmente nos importa.
  • Vale la pena proteger el tiempo dedicado a aquello que nos hace bien.

Conclusión

Cuando algo te nutre, el tiempo se disuelve.

No porque deje de avanzar, sino porque por un momento dejamos de perseguirlo.

Observa qué personas, actividades y espacios producen eso en ti. Ahí puede haber una pista importante sobre lo que realmente necesitas conservar en tu vida.

Porque hay momentos que no se sienten largos ni cortos: simplemente se sienten completos.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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