antonio david martinez vessi

Los deseos siempre están después del miedo

Publicado el 25 agosto, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

Muchas veces creemos que el miedo aparece porque algo está mal. Pensamos que, si sentimos temor, inseguridad o dudas, quizá deberíamos detenernos. Pero no siempre es así. En muchas ocasiones el miedo aparece precisamente porque delante de nosotros hay algo que realmente nos importa.

Queremos cambiar de trabajo, iniciar un proyecto, decir lo que sentimos, comenzar una relación, terminar una etapa, aprender algo nuevo o atrevernos a hacer aquello que durante mucho tiempo hemos imaginado. Y justo antes de dar el paso aparece el miedo: ¿y si sale mal?, ¿y si no soy capaz?, ¿y si me equivoco?, ¿y si pierdo lo que ya tengo?

El miedo tiene una función importante. Nos protege, nos obliga a revisar riesgos y evita que actuemos sin pensar. El problema comienza cuando dejamos que decida por nosotros incluso cuando el peligro no es real, sino solamente incierto.

Muchos deseos se encuentran detrás de una frontera incómoda. Para llegar a ellos tenemos que atravesar una parte de nosotros que preferiría quedarse en lo conocido. Porque lo conocido, aunque no nos haga completamente felices, tiene una ventaja: sabemos cómo funciona. Lo nuevo no ofrece esa seguridad.

También conviene recordar que vencer el miedo no significa dejar de sentirlo. Hay personas que esperan sentirse completamente seguras antes de actuar y pueden pasar años esperando. A veces la seguridad aparece después del primer paso, no antes.

Podemos avanzar con miedo. Podemos prepararnos, pedir consejo, ir despacio y todavía sentir dudas. El valor no consiste en actuar sin temor, sino en reconocerlo sin entregarle toda nuestra capacidad de decidir.

Reflexión en preguntas

  • ¿Qué deseo importante estoy dejando detrás de un miedo?
  • ¿Mi miedo me está protegiendo de un peligro real o de una posibilidad desconocida?
  • ¿Qué estoy evitando por temor a equivocarme?
  • ¿Estoy esperando sentirme completamente seguro antes de comenzar?
  • ¿Cuál sería el paso más pequeño que podría dar aun sintiendo miedo?

Desde lo aprendido

  • El miedo puede aparecer precisamente delante de aquello que más deseamos.
  • Sentir miedo no significa necesariamente que debamos detenernos.
  • El miedo puede advertirnos, pero no debería decidir siempre por nosotros.
  • No necesitamos sentirnos completamente seguros para comenzar.
  • El valor también consiste en avanzar mientras todavía existen dudas.
  • Muchas veces la confianza llega después de haber dado los primeros pasos.

Conclusión

Los deseos siempre están después del miedo. No porque todo aquello que tememos sea bueno para nosotros, sino porque muchas de las cosas que realmente deseamos nos obligan a abandonar una parte de lo conocido.

Escucha tus miedos. Pregúntate qué quieren proteger y qué tan real es aquello que anuncian. Prepárate cuando sea necesario, corrige el camino y avanza con prudencia.

Pero no permitas que el miedo se convierta en una puerta cerrada para todo aquello que deseas vivir.

Porque algunas veces, detrás de ese temor que intenta detenerte, se encuentra precisamente la vida que todavía no te has atrevido a conocer.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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