antonio david martinez vessi

Usa la TV para reír, no para angustiarte

Publicado el 18 agosto, 2026 por

Antonio David Martínez Vessi

La televisión nació también como una ventana para entretenernos, descansar y conocer lo que sucede fuera de nuestro entorno. Sin embargo, esa misma ventana puede mantenernos durante horas frente a conflictos, tragedias, discusiones, accidentes y problemas sobre los que muchas veces no tenemos ninguna posibilidad de intervenir.

Estar informados es importante. Conocer aquello que puede afectar nuestras decisiones, nuestra familia, nuestro trabajo o nuestra comunidad forma parte de vivir responsablemente. Pero existe una diferencia entre informarnos y permanecer expuestos continuamente a aquello que nos preocupa. Saber lo necesario puede ayudarnos a actuar; repetir una noticia durante horas difícilmente cambia los hechos.

Además, nuestra atención tiene límites. Cuando consumimos constantemente contenidos diseñados alrededor de la alarma, el conflicto o la indignación, podemos terminar llevando problemas ajenos hasta nuestra propia sala. Apagamos la televisión, pero la conversación continúa dentro de nuestra cabeza.

Por eso también podemos elegir conscientemente para qué utilizamos una pantalla. Una película que disfrutamos, una comedia que nos hace reír, un documental que despierta nuestra curiosidad o un programa compartido con nuestra familia pueden convertir ese mismo tiempo en descanso, aprendizaje o convivencia.

Esto no significa ignorar la realidad ni vivir desconectados de los problemas del mundo. Significa reconocer cuándo la información dejó de aportarnos algo y comenzó simplemente a alimentar nuestra preocupación. No todo lo que ocurre necesita ocupar nuestra mente durante todo el día.

Reflexión en preguntas

  • ¿Estoy viendo algo porque necesito conocerlo o porque quedé atrapado siguiéndolo?
  • ¿Cómo cambia mi estado de ánimo después de consumir determinado contenido?
  • ¿Seguir viendo la misma noticia me aporta información nueva o solamente más preocupación?
  • ¿Cuánto tiempo dedico a contenidos que realmente disfruto?

Desde lo aprendido

  • Estar informado no exige permanecer conectado permanentemente.
  • Nuestra atención también necesita límites.
  • Repetir una preocupación no aumenta necesariamente nuestra capacidad para resolverla.
  • Podemos elegir contenidos que aporten descanso, conocimiento y alegría.
  • Apagar una pantalla también puede ser una decisión consciente.

Conclusión

Usa la TV para reír, no para angustiarte. Infórmate de aquello que necesitas conocer y actúa cuando algo esté en tus manos. Pero cuando ya tienes la información suficiente, recuerda que no necesitas contemplar el problema durante horas. La televisión tiene un botón para cambiar de canal y otro todavía más efectivo: el de apagarla.

AD Mettā

Fundador de CADA vez más luz, un apasionado escritor, deportista y un amante de “Viajar Ligero” en La vida.

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